La dictó el Ministerio de Trabajo y fue acatada por los trabajadores luego de una concurrida asamblea. Antes, no había existido acuerdo entre las partes pese a las largas negociaciones y se comenzó un paro que duró hasta la medida del Ministerio. Ahora hay 15 días para acercar posiciones.
El conflicto tiene una historia anterior, ya que el gremio hace tiempo que viene solicitando mejoras en las condiciones de trabajo y un incremento salarial que la empresa se ha negado sistemáticamente a otorgar.
Por eso, finalmente, una asamblea de la que participó todo el personal de ambas plantas decidió iniciar el pasado lunes una medida de fuerza, a partir de las 22:00.
Ese día lunes las partes se reunieron en el Ministerio de Trabajo, delegación regional, para intentar llegar a un acuerdo, pero luego de seis horas de negociación y algunos cuartos intermedios lo ofrecido por la empresa resultó altamente insuficiente para los trabajadores, que desestimaron la oferta en una asamblea y dieron comienzo por la noche a la medida de fuerza, que era un paro general de 72 horas, el que tuvo un acatamiento total, paralizándose la producción de las plantas de papel celulosa y la de cartón corrugado.
“La propuesta que trajo la empresa a la audiencia de conciliación –que tuvo lugar a lo largo de varias horas, con cuarto intermedio incluido, en la sede local del Ministerio de Trabajo- no convenció a los afiliados, por lo que los trabajadores reunidos en asamblea resolvieron ir al paro”, explicó el secretario general de los Papeleros, Carlos Varela.
Una de las propuestas consistía en abonar 100 pesos quincenales de presentismo para un sector de los trabajadores, los que se desempeñan en lo que antiguamente se llamaba Celulosa, dejando de lado en este aumento a los trabajadores de la planta de cartón corrugado.
Luego se hizo la propuesta también de establecer un bono por caja de alimentos de 200 pesos, dejando sin efecto los bonos de compra que ya se les otorga por convenio con un supermercado de Coronel Suárez. Puesta en consideración la oferta realizada por la empresa, los trabajadores resolvieron ratificar el paro por tres días.
Carlos Varela, ante una confusión generalizada sobre los salarios que cobran los trabajadores, indicó que los de las categorías más bajas cobran un salario mensual entre 1.800 y 1.900 pesos, sin horas extras, y dijo que “lo que estamos reclamando es un salario un poco más acorde a las tareas que venimos realizando; estamos haciendo este paro por algo que consideramos que es justo y hasta ahora no hemos sido escuchados en nuestros reclamos”.
Huelga y conciliación
Iniciada la huelga a las 22:00 del lunes, el paro fue total y la producción fabril fue nula. Sin embargo, el martes por la mañana hubo un llamado a las partes desde la delegación regional del Ministerio de Trabajo. Allí hubo nuevamente intensas e infructuosas negociaciones y al no existir acercamientos positivos los trabajadores continuaron con la medida, pero a las pocas horas fueron nuevamente convocados para ser informados del dictado de la Conciliación Obligatoria. Con la novedad la delegación gremial se dirigió hacia la puerta de la planta fabril, donde esperaban el resto de los trabajadores, y en asamblea se decidió acatar la medida.
Carlos Varela, en diálogo con este medio, explicó que “a las 11:00 del martes hubo una audiencia para tratar de arrimar las posturas, pero no hubo ningún acuerdo, por lo cual continuamos con el paro, pero extrañamente por la rapidez, a las 14:30 nos avisaron que estaba dictada la conciliación”.
“Acatamos la conciliación y aproximadamente a las 16:00 todo el personal retomó sus puestos de trabajo y ahora esperemos que este impasse de 15 días hábiles la empresa acerque alguna propuesta razonable”, apuntó el dirigente gremial.
“En este conflicto hay una serie de puntos que para nosotros no son negociables, por ejemplo los que realizan tareas eventuales, los que deben ser incorporados a la planta estable, que los contratistas hagan lo que nosotros no podemos hacer, pero que no hagan lo que sí podemos hacer nosotros, la persecución gremial y el respeto a los escalafones”, enfatizó Varela, resaltando que “la empresa se mantiene firme en no otorgar ningún porcentaje de aumento o premios por única vez”.
Ante esta explicación queda claro que la situación está tensa y que será difícil arribar a acuerdos razonables, pero en eso se deberá trabajar durante estos 15 días. “El panorama es complicado porque la empresa no muestra predisposición” admitió Varela, explicando que “desde nuestro lado siempre está la voluntad de negociar, es más, el martes a la noche le presentamos otra propuesta, ad referéndum de la asamblea, que consta de una suma de $ 400 mensuales basados en una caja de comestibles que tenga siempre los mismos elementos en cantidad y calidad, para que no pierda valor por la inflación, a los que se agregaría el premio por presentismo para la gente de celulosa de $ 100 por quincena más los puntos no negociables”. Carlos Varela señaló que la empresa, extraoficialmente, dijo que quizás entre lunes o martes pueda contestar.

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