El conflicto docente, a punto de desbarrancar

El prolongado conflicto docente sigue -se votó la continuidad del paro en el gremio ATEN- cada vez más cerca del filo de la cornisa, porque el gobierno no tiene más salida que negociar salarios en junio, y no ahora; y porque el gremio sigue derecho hacia las medidas más extremas, que ya ha practicado parcialmente, como el corte de rutas.

Es una situación incómoda para el gremio que conduce Daniel Huth, porque en realidad lo que se está poniendo en duda es el nivel de adhesión que representa realmente el perfil “duro” del sindicalismo estatal, que hace ya años está en litigio con los más moderados, que ven con preocupación cómo el sindicalismo se enfrenta con una opinión pública con fuertes niveles de rechazo.

Esto se traduce en los vaivenes dirigenciales de los sindicatos, y en la fragmentación inevitable, incluso en lo que hace a representaciones políticas.

También es una situación incómoda para el gobierno, pues no ha podido asegurar el servicio educativo con la normalidad necesaria, y los resultados siguen siendo muy malos, y nada indica que este año vayan a mejorar. Además, se ve empujado hacia la posibilidad de algún desborde represivo en tanto y cuando el gremio coquetea con esa posibilidad al bloquear rutas.

Una de las principales preocupaciones de Jorge Sapag es caminar por ese delgado hilo que tiene a un lado el fracaso de la autoridad institucional, y del otro una cara represiva que no quiere mostrar. “Este gobierno no reprimirá”, dijo este mismo miércoles 10 de abril el gobernador; pero al mismo tiempo sostuvo que “no permitiremos que grupos minúsculos de 10 ó 20 personas corten la ruta”.

En este contexto, el conflicto docente puede salirse de cauce y desbarrancar, para algunos de los dos bandos en pugna, o para los dos, si no tienen la prudencia o la habilidad suficiente.

Es una situación desgraciada, si se tiene en cuenta que el conflicto ha permanecido con bajo acatamiento, y es cada vez más evidente una puja acotada a la corporación estatal, que deja afuera a la absoluta mayoría de la población civil.

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