La respuesta del titular del Sindicato de Camioneros no se hizo esperar: “Es un maquillador del Intendente, a los funcionarios los hace ver rubios, de ojos celestes, altos y fisicudos, pero tiene el gran defecto de hablar por boca de ganso, porque él de número no sabe nada”.
A todo esto, La Verdad tuvo acceso a la copia de un fax que la empresa Ashira S.A., encargada de la limpieza en la ciudad, le envió a Mario Meoni detallando los ítems que originaron el millonario monto sin cancelar por parte del gobierno local.
Ese documento refleja la existencia de seis facturas vencidas, correspondientes al período mayo-octubre, de las cuales apenas la primera fue revocada en forma parcial. Entre las cinco restantes y el resto que queda por cubrir de la primera generan un importe de 5.570.000 pesos.
A esos números, la compañía le añadió $ 1.009.000 en concepto de intereses por mora y otro millón de pesos en concepto de mayores costos que tampoco fueron percibidos hasta el momento de que el problema saliera a la luz.
El jueves, un día después de que Pesce diera a conocer el conflicto salarial que atraviesan los recolectores de basura y anunciara un paro desde el martes que viene si antes no se llega a un arreglo, Gabrielli fue enfático en negar la acusación formulada contra el municipio.
“No se le deben ni por casualidad $ 8.200.000, sino que al día de hoy se está debiendo $ 4.990.484, de los cuales $ 527.000 corresponden a los mayores costos que hace pocos días votó el Concejo Deliberante y fueron facturados en estos días. Con esto, la deuda por el servicio asciende a $ 4.400.000 y ayer el intendente municipal se comunicó con el señor Ricardo García, propietario de la empresa Ashira, para notificarle que se le iba a estar haciendo un pago de $ 500.000. Por esto, desde hoy la deuda por servicios que tendrá la Municipalidad será de $ 3.900.000”, dijo el vocero comunal.
Además, el funcionario se molestó con el dirigente cegetista y de choferes de camiones por la cifra que dio a conocer. Gabrielli afirmó que es un “disparate” lo que “dijo el señor Pesce, de quien todavía no sabemos si es el que defiende los intereses de los empleados o de la empresa”.
Ayer, Pesce no sólo se mantuvo en sus dichos sino que fue al hueso a la hora de retrucar: “Lo que pasa es que a mí no me pueden hacer callar dándome un puestito para que pueda mantener a mis hijos”, aseveró.
De paso, mandó a Gabrielli a comprarse una calculadora y al respecto agregó que “si le preguntamos cuántos empleados tienen la Municipalidad va a decir que son 750, cuando tiene 1.600”.
Además ratificó la medida de fuerza por tiempo intederminado a partir del martes, en caso de que antes no se llegue a un acuerdo entre las partes.


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