Los peritos de la dirección provincial de Arquitectura, Obras y Servicios determinaron que el temblor percibido el pasado jueves, réplica de otro chileno, no provocó daños estructurales en la sede judicial. Ayer se retomaron las actividades.
La decisión de reabrir las puertas de la sede judicial surgió como consecuencia del análisis de un equipo de peritos enviado por la Suprema Corte provincial, que confirmó que la estructura "no tiene problemas" y "es habitable".
Las dudas sobre el estado edilicio de los Tribunales surgieron el pasado jueves, cuando una nueva réplica del sismo suscitado en Chile provocó nuevamente algunos temblores en los edificios más altos de la ciudad.
Una de las consecuencias más visibles de este movimiento se vio en los últimos tres pisos de los Tribunales, donde aparecieron algunas rajaduras en las paredes, provocando inquietud en los empleados.
Ante el temor generado, el presidente del máximo tribunal provincial, Luis Genoud, dispuso el desalojo y cierre provisorio del espacio, a fin de que la dirección de Arquitectura, Obras y Servicios pudiera verificar la solidez, o no, de la estructura.
Los expertos concluyeron este lunes último que hay "ausencia de problemas estructurales, no observándose fisuras en columnas o vigas, ni existencia de desprendimiento de zócalos ni roturas de vidrios, tanto en frente como en contrafrente".
Respecto de las rajaduras detectadas en los pisos 7, 8 y 9, el equipo técnico determinó que "son de vieja data, resultando propias de revoque y arreglos anteriores".
Una segunda opinión
Pese a las conclusiones del peritaje oficial, los trabajadores judiciales no parecen sentirse demasiado seguros. Y recuerdan que el inmueble tiene problemas históricos, que datan del tiempo en que era sede de EDES, cuando algunos sectores debieron ser apuntalados.
Es por eso que, rápidamente, fue aceptada la propuesta del dirigente local de la Asociación Judicial Bonaerense, Víctor Hugo Solomon, consistente en llamar a otro equipo técnico --posiblemente de la Universidad Tecnológica Nacional-- para que analice el edificio y emita una segunda opinión.
El dirigente sindical explicó a "La Nueva Provincia" que este es el único camino posible para que los magistrados, secretarios y otros empleados judiciales puedan recuperar la confianza en su lugar de trabajo.
"Ojalá sea cierto el informe que ellos están manifestando, pero queremos dejar tranquilos a los trabajadores con este segundo informe, y así cotejar los datos. Nuestra mayor preocupación es la seguridad", aseguró Solomon.
"Queremos conseguir este nuevo informe lo más rápido posible, para evitar que se repita esta clase de situaciones, y no tengamos que llegar a otra clase de circunstancias", concluyó.
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