Confirman imputación de Suárez pero gobierno no le suelta la mano

Confirman imputación de Suárez pero gobierno no le suelta la mano

El comisario General está imputado por el presunto delito de “coacción” contra el periodista de los SRT, Dante Leguizamón.

 

El jefe de la Policía de Córdoba, comisario general Julio César Suárez, sufrió un nuevo traspié judicial, porque ayer el juez de Control Nº 8, Carlos Romero, confirmó la imputación por el presunto delito de “coacción” en perjuicio del periodista Dante Leguizamón, trabajador de los Servicios de Radio y Televisión de la UNC. La novedad se conoció ayer, e implica un espaldarazo para el fiscal del Distrito II, Turno 5, Alfredo Villegas, quien instruye la causa y decidió la imputación. Ahora, la defensa del policía puede apelar a la Cámara de Acusación, pero la investigación continúa su curso, si el Juzgado de Control habilita ese paso.

“Yo me voy a encargar de vos”, le habría dicho en agosto pasado el comisario a Leguizamón, luego de que éste criticara vía Twitter un violento operativo policial en Los Boulevares, cercano a Los Cortaderos donde semanas atrás había muerto el adolescente Fernando “Güere” Pellico, en un presunto caso de gatillo fácil policial.

La defensa del jefe policial, en la persona de los abogados Luis y Ernesto Gavier, había argumentado que la imputación se sustentaba en una única prueba aislada (los dichos de Leguizamón) y que la expresión “yo me voy a encargar de vos”, tal como lo expresó Suárez, era inconsistente y equívoca, pues puede tener otra significación distinta a la intimidación.

No obstante, el juez Romero consideró que el contexto en que habría ocurrido el hecho (una fuerte discusión vía Twitter y también verbal entre el jefe policial y el periodista) “permite afirmar, al menos en esta etapa inicial del proceso, la gravedad e idoneidad objetiva de la amenaza formulada y, por lo tanto, su tipicidad”.

 “En las circunstancias descriptas -añade el magistrado-, la inespecificidad del mal anunciado, logró una mayor eficacia intimidatoria para tales dichos, pues refuerza la incógnita en relación al daño pronosticado”.

En ese sentido, Romero señaló que “en el contexto bajo análisis, el temor no puede atribuirse, sin más, a la susceptibilidad del receptor, ni a la subjetividad del instructor, quien ha sustentado su decisión en la objetiva idoneidad intimidante de los dichos denunciados”.

La resolución del Juzgado de Control tomó en consideración las características y roles de la partes: por un lado el jefe de la fuerza de seguridad provincial y por el otro, un trabajador de prensa que, entre otras tareas, protagonizaba una investigación especial en Los Cortaderos, para Canal 10, sobre la muerte del pibe Pellico y la problemática de los vecinos de dicho barrio tienen con la Policía de la Provincia. “Ello demuestra también que la tensión existente en los diálogos o comunicaciones telefónicas no se habría relacionado a un conflicto personal o íntimo de las partes, sino que estaría referida al ejercicio de la profesión como comunicador social en el contexto señalado”, expresó el juez.

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