No se descartan más víctimas. Según él, actuaba perdido, como en una pesadilla. No tenía antecedentes penales.
El violador serial de San Bernardo habría ratificado en sede judicial la autoría de sus ataques sexuales, pero agregó que el motivo de su conducta era una "interminable pesadilla". El abusador explicó que siempre despertaba con un cuchillo en sus manos sin saber exactamente el motivo de su presencia.
Según fuentes de la investigación, los ataques se habrían producido entre los meses de febrero y abril de este año.
Dada la forma en que se producían, siempre contra personas que se hallaban solas y sin testigos, no descartan que surjan nuevas víctimas del policía comunitario municipal, ya que muchas mujeres prefieren no denunciar estos hechos para no verse escandalizadas públicamente.
E.H. está acusado de abuso sexual y robo cometido en perjuicio de cuatro mujeres, entre ellas una menor de 16 y 17 años, pero según fuentes ligadas a esta investigación, la fiscalía pediría la ampliación de la carátula, lo que agravaría la situación del detenido policía comunitario municipal.
Al momento de ser detenido por la Brigada de Investigaciones Valle de Lerma, el acusado habría manifestado en forma espontánea no haber dañado a las víctimas, aunque se mostraba arrepentido por los ataques a las mujeres, a las que celaba escondido entre las malezas.
Estas afirmaciones, que no son válidas como declaración, fueron ratificadas en sede judicial, donde E.H. se hizo cargo de los ataques, argumentando un cambio en su personalidad porque su novia y él habrían sido víctimas de abusos sexuales. "No sé qué me pasaba en las noches, salía y me perdía. Despertaba de una larga pesadilla, y en esos instantes tenía un cuchillo en mis manos. No sé por qué lo tenía. Después con el tiempo me daba cuenta".
E.H. era un conocido vecino y respetado en la ciudad por su condición de exbombero y policía comunitario municipal. Estaba a punto de formar un grupo de rescate de víctimas de siniestros y gozaba de buena reputación por su solidaridad y educación. Hace un mes la madre de una joven de 16 años denunció ante la fiscalía de Rosario de Lerma, a cargo de la Dr. Carolina Saravia Falcón, que su hija había sido víctima de un ataque sexual.
Las derivaciones fueron las menos esperadas. Surgieron nuevas denuncias de abusos en la zona de San Bernardo y San Jorge en el extremo sudeste de esta ciudad. Hasta esta semana se confirmaron cuatro denuncias de violaciones comprobadas, pero en esta etapa de la investigación penal preparatoria los investigadores no descartan que hubiera más víctimas del depredador sexual.
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