Conducta agresiva, un comportamiento repetido

Conducta agresiva, un comportamiento repetido
El Equipo Argentino Anti Bullying advierte que el 40% de los chicos que sufre maltrato por parte de uno o varios de sus compañeros, no lo dice.

Desgraciadamente, en nuestro país, las cifras que hablan de esta problemática, se elevan al igual que en el resto del mundo. Los casos de maltrato y hostigamiento son cada vez más frecuentes y en muchos casos esa violencia no termina en el colegio sino que se traslada a las calles y a las redes sociales.

El 40 % de los chicos que sufren este tipo de maltrato, no dice lo que sucede, según informó el Equipo Anti Bullying Argentina. El bullying no hace distinciones y sucede por igual tanto en las escuelas públicas como en las del sector privado.

El maltrato es continuo y deliberado, entre compañeros de escuela en el que el maltratador ejerce un abuso de poder sobre el maltratado. El acoso escolar es una forma característica y extrema de violencia escolar. Por ello es importante saber distinguir: no es bullying que un chico no quiera ser amigo de otro, pero sí lo es burlarse, amenazar, humillar.

Cuando nuestro hijo es víctima del bullying, se debe priorizar la comunicación para que sienta confianza y pueda hablar del drama que está viviendo, al tiempo que se le debe brindar contención y comprometerse a ayudarlo a resolver el problema.

Los especialistas sostienen que es de vital importancia hacerle comprender que no es el culpable de la situación, y se debe buscar ayuda profesional sean psicólogos, abogados u otros.

Nunca se debe estimular la venganza, por el contrario, se debe reflexionar sobre el tema, investigar en detalle lo que está ocurriendo y de inmediato hablar con la docente o con las autoridades de la escuela.

Otras de las cosas que no aconsejan los especialistas es minimizar el problema, diciéndoles que son cosas de chicos o que no tienen importancia, o echarles la culpa a la escuela o a los maestros. Menos aún hacer sentir culpable a nuestro hijo.

Por su parte, los chicos que son espectadores de este tipo de situaciones, es importante que asuman una actitud de interés y que puedan comunicarse con el niño o joven agredido, más aún que sean quienes cuenten la situación cuando la víctima no lo hace. Es importante también que no se ubiquen “del lado del acosador”, que no festejen su comportamiento de ninguna manera y si es posible que no sean parte del público.

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