Coincidían en seguir con el giojismo. Pero ahora, sin Polo Bravo, hay quienes dicen que lo mejor es armar con partidos opositores.
Rago, Caselles y Sancassani venían trabajando juntos como figuras clave de la conducción que encarnaba Polo Bravo, que fue el principal impulsor del acuerdo con el PJ. Pero ahora, sin su capacidad de aglutinar, la discusión por la continuidad de esa sociedad no sólo enfrenta internamente al oficialismo con la oposición, sino que generó fisuras en la misma cúpula y son indisimulables. Al punto que las dos máximas autoridades están en veredas antagónicas.
El que se convirtió en el centro de la escena es Conti, amigo de Polo, pero quien lidera el ala opositora interna que busca romper con el peronismo. El lunes, junto a otros correligionarios, se reunió con Basualdo y quedaron en seguir hablando para articular una alianza. Y tras ese encuentro, no descartó armar por fuera del partido si es que no pega la idea una alternativa renovada.
Sancassani acusó a Conti de ser "ambiguo". El actual diputado aseguró que "su actitud sigue siendo muy ambigua, desde 2006 a la fecha cambió muchas veces de opinión sobre el frente con el justicialismo, al principio apoya, después se opone". Además, señaló que le extraña que el ex jefe comunal de Capital "diga que Ibarra -socio de Basualdo- es un luchador, cuando le dijo de todo en su época de intendente". Así, el zondino ratificó sus ganas de reeditar las buenas migas con el giojismo.
En sentido opuesto opinó Raúl Sánchez, otro dirigente del oficialismo partidario y un estrecho colaborador de Bravo hasta su muerte. De la reunión de Conti dijo que no está mal charlar con otras fuerzas políticas y de a poco se muestra permeable al cambio para intentar ganar más protagonismo en las listas de candidatos antigiojistas.
La definición aún no tiene fecha y también hay fricciones por eso. Rago le dijo hace poco a Caselles que debe ser en diciembre, que no se puede demorar más. Ella aseguró que está charlando con la militancia y que el tema se resolverá en los próximos meses.
El miércoles, se espera la despedida de fin de año que la conducción organiza para los afiliados. Dicen que no habrá discursos en uno u otro sentido, pero dan por descontado que reinará una tensa calma.

Comentá la nota