Los jueces de la 1° Cámara del Crimen hallaron culpable a Omar Nieto Riquelme, quien recibió la pena máxima. El efectivo de la banda policial fue ejecutado de un balazo en la cabeza en octubre del 2008 en Las Heras.
Los jueces de la Primera Cámara del Crimen hallan culpable a Nieto Riquelme, quien cumple una condena de 10 años por diversos robos y portación ilegal de arma de fuego.
Las pruebas que se ventilaron en el juicio oral y público que se inició hace pocos días en su contra lo complicaron: tenía la 9 milímetros del policía cuando fue detenido y un testigo de identidad reservada y protegida lo señaló como quien manejaba la moto usada para abordar al cabo en la intersección de calles Cipolletti y Las Moreras.
La semana pasada se desarrollaron los alegatos de las partes y la fiscal de Cámara, Susana García, se basó en las testimoniales y las pruebas físicas incorporadas para solicitar que Nieto Riquelme pase mucho tiempo encerrado por el crimen de Ramet.
Por este hecho ya fue juzgado el reconocido delincuente Fabián "Ardilla" Cedrón –también conocido en el mundo delictivo y policial como "el mata policías"– pero terminó absuelto por falta de pruebas en la Séptima Cámara del Crimen. Este reo y conocido delincuente juvenil que cometió diversos asaltos junto al Morocha (Matías Cerón) y David el Perro Videla (ambos ya fallecidos) está alojado en la cárcel de Ezeiza desde 2011 luego de un motín en la penitenciaría de Almafuerte, purga una condena de prisión perpetua por el asesinato de otro efectivo (Eduardo Sánchez) en el barrio San Martín de Ciudad, perpetrado en el 2002.
Nieto Riquelme, según la instrucción que desarrolló la fiscal especial Claudia Ríos después del juicio que salvó a Cedrón de recibir una nueva perpetua por este hecho, fue detenido después de un asalto que incluyó persecución policial ocurrida el jueves 11 de diciembre del 2008, dos meses después del homicidio de Ramet.
Junto a cuatro malvivientes que iban en una Ford EcoSport borravino, denunciada como robada días antes en Godoy Cruz, fueron armados con pistolas y escopetas hasta una distribuidora de bebidas en Rodeo del Medio. No alcanzaron a dar el golpe porque efectivos que iban en una patrulla detectaron el accionar delictivo y acto seguido se inició una persecución por el Acceso Este que culminó en un aguantadero del cruce Luzuriaga y Álvarez de Dorrego. Allí incautaron chalecos antibalas, municiones y dinero y detuvieron a Nieto Riquelme con la pistola de Ramet, pero nunca fue imputado por el crimen hasta tres años después, cuando un testigo de identidad reservada sentenció que él, como Cedrón y un hombre apodado "Yerbiado" (Walter Díaz) estaban vinculados al homicidio del miembro de la banda policial.
El sábado 8 de octubre del 2011, cuando se creía que el caso Ramet iba a quedar en la nada, la fiscal Ríos consiguió dar con un testigo que no había declarado antes por miedo y aportó claridad al expediente para su esclarecimiento. Como condición, el declarante pidió ser testigo reservado e irse a vivir a otra provincia. Conocía al trío Cedrón-Riquelme-Díaz y esto fue clave para elevar luego la causa a debate.
Acompañado por funcionarios policiales, el testigo fue hasta el Ministerio de Seguridad y se juntó con el ministro Carlos Aranda, la mujer de Ramet (Patricia Reyes) y un abogado. En ese cónclave contó con lujo de detalles cómo había sido el crimen del policía en octubre del 2008.
Aseguró, en modo, tiempo y lugar, que Nieto Riquelme manejaba la moto y que Cedrón viajaba en la parte trasera, armado. Fuentes judiciales señalaron que el testigo describió que vieron al policía hablando con una persona y se frenaron frente a ellos.
"Cedrón apretó el gatillo contra el cabo y que se quedó en la escena viendo unos segundos cómo le salía sangre de la cabeza", aportó. Y explicó que, luego de sustraerle un bolso a la víctima (allí tenía su arma y unas partituras) escaparon a toda velocidad y se refugiaron en el barrio San Martín. Allí le entregaron, describió, lo sustraído al Yerbiado Díaz. Este sujeto fue el primer detenido que tuvo el caso Ramet (gracias a llamados que se hicieron por la recompensa que ofreció el primer fiscal de la causa, Luis Correa Llano –hoy camarista–, pero terminó sobreseído. Y tampoco puede participar en el nuevo proceso: el 25 de diciembre del 2010, este malviviente de 42 años fue ultimado en un claro ajuste de cuentas de un tiro en la cabeza en el barrio San Martín.
Después de brindar su testimonio, el testigo fue llevado a la cárcel de Almafuerte, en Cacheuta, donde está alojado Nieto Riquelme y se realizó una rueda de personas. Sin titubear, señaló al acusado detrás de un vidrio. La fiscal especial oficializó luego la acusación por homicidio criminis causa y elevó la causa a juicio.

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