Es porque en 2008 el local de calle San Lorenzo se inundó con aguas servidas, lo que provocó la pérdida de mercadería y dañó máquinas y mobiliario.
La panadería de San Lorenzo 11 de la Ciudad denunció que el 23 de febrero de 2008, aproximadamente a las 9, el sótano del local se inundó de aguas servidas y desechos pluviales provenientes de un colector general cloacal y de desagües ubicados en la intersección de calles San Martín y San Lorenzo.
Culpó por ello al taponamiento del colector de Obras Sanitarias por falta de cuidado y limpieza, que alteró el normal flujo de líquidos.
Al comercio ingresaron unos 70.000 litros de agua servida, ocupando hasta una altura de 30 cm. Se dañaron máquinas, paneles de refrigeración, materias primas, productos elaborados y comestibles. También se dañaron muebles, útiles, mampostería y pintura. Debió cerrarse el área de atención al público.
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