El pasado lunes, la justicia cordobesa sentenció a cumplir esa condena a Gabriel Sebastián Peralta, el jardinero que dio muerte a Laura Giacomelli, que residía en una casa de Barrio Centeno, el 15 de abril de 2011. Jeremías Carot, abogado de la familia Giacomelli, dialogó con Fénix y expuso la “Tranquilidad de conciencia de saber que el crimen no quedó impune”.
“El caso data de cuando el condenado era el jardinero de la familia, hacía trabajos periódicamente y en la semana del hecho, termina las tareas el miércoles, el viernes va a cobrar por su trabajo, en el living esperaba, y allí había una cámara de fotos y un celular, los robó, hubo un forcejeo y terminó con la vida de Laura” resumió el abogado.
“La investigación fue fructifera, hubo pericias de ADN, allanamientos, y declaraciones”, comentó.
Cabe destacar que Laura, profesora de Inglés era aimogasteña, hija de un reconocido empresario. Vivía en Córdoba y tenía dos hijos que entonces tenían 5 y 7 años y fueron quienes encontraron el cuerpo de su madre yaciente en el living.
La culpabilidad del imputado es “Doblemente agravada por el fin de lucro de venta de bienes sustraídos y la entidad del crimen precedente”, explicó el letrado en radio Fénix.
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