Se trata de Juan Carlos Vega (56), quien conducía un vetusto camión por la colectora Norte del Acceso Sur y al llegar a Viamonte atropelló a una moto en la que circulaba Alan Corzo, un niño de 7 años, quien viajaba junto a sus padres y murió en el acto.
El condenado es Juan Carlos Vega (56), quien conducía su vetusto camión por la colectora Norte del Acceso Sur y al llegar a la esquina con Viamonte atropelló a una motocicleta en la que circulaba un matrimonio y su hijo. A raíz del tremendo impacto, la pareja sufrió lesiones de gravedad, en tanto que el menor, Alan Corzo, de apenas 7 años de edad murió en forma instantánea. El acusado fue llevado a juicio ante el Tribunal integrado por los jueces, Carlos Nieto ortiz, Elisa Toti y María Fantín de Luna.
El trágico hecho se registró el 3 de junio de 2011, a las 13.40, en la esquina de la colectora Norte del Acceso Sur, es decir la calle María de Quiroga y Viamonte. A esa hora, por María Quiroga, en dirección Este a Oeste circulaba un camión marca Ford 7000, conducido por el señor Juan Carlos Vega (56).
Al llegar a la esquina con Viamonte, por esta arteria circulaba una motocicleta marca Honda CJ, 125cc, conducida por el señor Ariel Corzo, quien lo hacía en compañía de su esposa Lorena Leguiza y el único hijo de ambos, Alan Corzo, de 7 años de edad y se produjo la tragedia vial.
Según las pericias reveladas durante la audiencia de carácter oral y público que concluyó ayer al mediodía con la lectura de la sentencia, la motocicleta impactó contra uno de los costados del vehículo de mayor porte.
A raíz de la violencia del impacto, el niño salió despedido y cayó pesadamente. Como consecuencia de las graves lesiones que sufrió, murió prácticamente en el acto, por lo que cuando se constituyó en el lugar una ambulancia de la Emergencia 107, los profesionales de la salud constataron que el menor había dejado de existir. Alan Corzo, fue la víctima fatal, sufría Síndrome de Dawn y era el único hijo del matrimonio.
La defensa
Finalizada la lectura de la sentencia, el defensor técnico del imputado, el doctor Enrique Cabrera dijo a NUEVA RIOJA que no se apelará y se aceptará el fallo. Precisó además que el caso anterior por el que fue condenado su defendido ya había sido purgado por lo que no cabía una reincidencia.
Consideró asimismo que “tras dos años y medio de prisión el imputado comenzaría a gozar de la libertad con permisos especiales por su excelente conducta”. Por otro lado fue muy crítico con la postura de los jueces que no aplicaron “ninguna sanción contra el conductor de la motocicleta que se conducía con tres personas, de ellos sólo uno con casco (el conductor) y un niño de 7 años sin casco y con capacidades especiales. “Es lamentable que se siga permitiendo que la gente siga violando la Ley de Tránsito” concluyó el letrado.
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