En diciembre pasado golpeó a la persona con la que trabajaba para robarle el dinero que tenía encima, siendo atrapado al poco tiempo con parte del mismo aún en su poder. La condena es de seis meses de prisión, pero de efectivo cumplimiento.
En un reciente fallo dictado por el Juzgado Correccional nº 2 Departamental, un vecino de nuestra ciudad fue condenado por el robo de dinero del que fue víctima la persona que le daba trabajo, resultando al menos llamativo, que esa condena fuera impuesta el mismo día en que en otro Juzgado se lo condenaba por encubrimiento en un homicidio.
El caso juzgado por la Dra. María Cristina Tramontini según surge del veredicto, ocurrió en los primeros minutos del 10 de diciembre del año pasado, cuando el imputado ingresó a uno de los departamentos en construcción en calle Lincoln entre Olavarría y Moreno de nuestra ciudad, donde tras propinarle varios golpes de puño en el rostro y en la espalda al morador le sustrajo la suma de dos mil pesos ($. 2.000), dándose tras ello a la fuga.
La víctima manifestó en el juicio, que trabajaban para un constructor, que estaban haciendo remodelaciones en una casa vieja donde se hicieron varios departamentos. Que era día de pago y que había estado tomando algo junto al imputado, y que encontrándose dormitando en determinado momento aquel se le había tirado encima, lo había tirado al piso y comenzado a golpearlo, arrancándole la plata que tenía en un bolsillo, tras lo cual lo había dejado encerrado con llave en ese departamento y había huido. Precisó que él había salido por el fondo, por otro departamento, y que con un compañero de trabajo habían salido a buscarlo, siendo éste último con un policía quienes lo habían ubicado y detenido.
Agregó el damnificado, que al ser citado para retirar el dinero le habían entregado $. 1.700, ya que el imputado habría gastado lo que faltaba en remís y bebidas, durante los 40 minutos o una hora que habían pasado hasta ser hallado.
Un funcionario policial que intervino en el caso recordó, que estaban recorriendo la ciudad en un móvil cuando habían recibido un llamado dando cuenta que un sujeto había golpeado a una persona y le había sustraído dinero. Que cuando se contactaron con la víctima, este les dijo que se trataba de Carruega, que trabajaba con ellos. Precisó el policía que al comenzar la búsqueda lo habían observado salir de un hospedaje de la calle Buenos Aires, y que al ser requisado tenía el dinero encima, aunque no la cantidad denunciada como robada.
Al analizar la Juez Tramontini la participación del procesado en el hecho juzgado entendió, que tanto de las declaraciones de los funcionarios policiales como de la propia víctima, no dejaban dudas que Carruega era el individuo que previo forcejear y ejercer violencia sobre el denunciante le había sustraído los 2 mil pesos del bolsillo, testigos todos, que sin excepción habían sindicado a la persona sentada en la sala de audiencia, identificándola con nombre y apellido, como el sujeto que había sustraído el dinero, lo habían buscado y hallado con el mismo en su poder.
Como agravante de la pena a imponer, la Dra. Tramontini consideró su “proclividad delictual”, dado la numerosa cantidad de condenas que registra, resolviendo finalmente condenar a Héctor Rubén Carruega, de 44 años de edad, nacido y domiciliado en Dolores, a la pena de “Seis meses de cumplimiento efectivo” por ser autor del delito de “Robo simple”, declarándolo asimismo reincidente por tercera vez.
Debemos recordar sobre el condenado y quizás por lo insólito del caso, que el mismo día que la Dra. Tramontini le impuso esta condena, Carruega también era condenado en el Juzgado Correccional nº 1 Departamental, como autor penalmente responsable del delito de “Encubrimiento agravado por haber sido el hecho precedente especialmente grave”, dado que en junio de 2006 había quemado estando en Maipú y para ocultar un crimen, las ropas que había utilizado el menor que había sido autor del mismo
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