Condenados: Menéndez va a su casa; Albornoz y De Cándido, al penal de Villa Urquiza

En un histórico fallo, los jueces Carlos Jiménez Montilla, Gabriel Casas y Josefina Curi condenaron a prisión perpetua a Luciano Benjamín Menéndez y a Roberto “El Tuerto” Albornoz y a 18 años de prisión, a Luis De Cándido, pero sólo a estos dos últimos -con el voto disidente del juez Casas- mandó a una celda común del penal de Villa Urquiza. Menéndez seguirá gozando del arresto domiciliario en Tucumán. Carlos De Cándido fue condenado a 3 años de ejecución condicional.
Después de más de 30 años de lucha y dolor, familiares, defensores de derechos humanos y abogados querellantes festejaron con lágrimas y abrazos luego de escuchar que por primera vez los jueces del Tribunal Oral Federal de Tucumán mandaron al penal de Villa Urquiza por lo menos a dos de los represores acusados por los aberrantes delitos de lesa humanidad que se cometieron en la ex Jefatura de Policía durante los años negros de la última dictadura militar, en el marco del segundo juicio de derechos humanos que se realizó durante cinco meses en Tucumán.

En la histórica sentencia –la segunda de derechos humanos en la provincia-, los jueces Carlos Jiménez Montilla, Gabriel Casas y Josefina Curi, condenaron a prisión perpetua a Luciano Benjamín Menéndez, ex jefe del Tercer Cuerpo del Ejército, y Roberto “El Tuerto” Albornoz, ex jefe del Servicio de Inteligencia Confidencial (SIC), por los delitos de violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agravada, torturas seguidas de muerte, homicidio agravado, todos considerados delitos de lesa humanidad cometidos contra la mayoría de las 22 víctimas que estuvieron en cautiverio en la ex Jefatura de Policía.

El tercer imputado, el ex policía Luis De Cándido fue condenado a 18 años de prisión como coautor material penalmente responsable del delito de asociación ilícita agravada y como autor material de violación de domicilio de calle Chacabuco 476/78, privación ilegitima agravada, torturas seguidas de muertes contra los desaparecidos Rolando y Marta Coronel y de usurpación del inmueble de ambas víctimas.

El punto más polémico que tuvo que decidir el Tribunal fue si enviaba o no a la cárcel a los imputados. De hecho, los jueces no lograron una postura unánime y uno de ellos, Gabriel Casas, votó en disidencia con respecto a la revocatoria de la prisión domiciliaria de Albornoz y su alojamiento inmediato en el penal de Villa Urquiza, donde también enviaron a De Cándido. En el caso de Menéndez, el TOF mantuvo su arresto domiciliario, por lo que en Tucumán -a diferencia de Córdoba donde cumple su pena en una celda de Bouwer- seguirá gozando de las comodidades de su casa familiar en Yerba Buena, por lo menos cuando se encuentre en Tucumán.

Carlos De Cándido fue condenado a 3 años de prisión de ejecución condicional como autor material penalmente responsable del delito de usurpación de Jujuy 1.062, también de propiedad de los Coronel.

En todos los casos, los jueces consideraron que los delitos son calificados de lesa humanidad, pero en ningún momento señalaron que fueron cometidos en el marco del delito internacional de Genocidio, tal como lo solicitaron el fiscal federal Alfredo Terraf y los abogados querellantes.

En el fallo, los jueces no hicieron lugar a varios planteos de los defensores como remitir los antecedentes de los testigos Domingo Jerez, Carlos Acuña y Oscar Conte a la Justicia Federal para que se investigue si participaron en algún delito o incurrieron en falso testimonio. También rechazaron el planteo de nulidad del testimonio de Analía Martó (ex esposa de Luis De Cándido).

En la primera sentencia histórica, del 28 de agosto de 2008,los mismos jueces mantuvieron los beneficios de arresto domiciliario de Antonio Domingo Bussi y Menéndez, luego de condenarlos a prisión perpetua por la desaparición del ex senador Guillermo Vargas Aignasse. Dijeron que no iban a resolver sobre la modalidad de la pena hasta que no esté firme el fallo, hecho que –a casi dos años de su pronunciamiento- aún no sucedió

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