Se concretó el paro en la Caja, en un clima tenso, con denuncias y amenazas

Se concretó el paro en la Caja, en un clima tenso, con denuncias y amenazas
La medida de fuerza dispuesta por La Bancaria en la entidad crediticia estatal tuvo ayer un alto acatamiento por parte del personal. Además, se plegaron trabajadores de bancos privados.
Casi 172 millones de pesos es el precio que la administración alperovista está pagando en su tenaz pugna con la Asociación Bancaria, y particularmente con el dirigente de la organización Carlos Cisneros, quien, por cada día que transcurre, redobla aún más la apuesta y descarga todo su arsenal dialéctico en contra del Gobierno provincial.

Esta postal quedó demostrada en la jornada de ayer cuando se llevó a cabo el paro y movilización de los empleados de la Caja Popular de Ahorros (CPA) que se manifestaron en la city tucumana demostrando su hondo malestar y preocupación por los fondos que el Poder Ejecutivo tomó de la entidad y los sustituyó por Letras del Tesoro, aunque, hasta el momento, no se sabe la finalidad que persiguió esta operatoria.

Desde tempranas horas del último viernes de noviembre un nutrido grupo de dirigentes entre los que se encontraba, además de Cisneros, el referente local del gremio, Eduardo Bourlé, y empleados bancarios, no sólo de la CPA sino también de otras entidades financieras que se plegaron parcialmente a la medida.

En torno a esto último, vale resaltar que a lo largo de las dos primeras horas de atención provista por los bancos (de 8.00 a 10.00), la misma se vio en cierto modo resentida, aunque sin deparar demasiadas complicaciones a los clientes, puesto que la situación no fue en igual tenor que en la Caja, donde los niveles de adhesión a la medida resultaron altísimos tanto en Casa central, las delegaciones del interior, como así también las sucursales ubicadas en otras provincias, especialmente en Buenos Aires y Salta.

Vale señalar que en los dos accesos a la CPA (por calles San Martín y 25 de Mayo) se apostaron grupos de manifestantes que con cánticos, banderas y bombas de estruendo hacían sentir el peso del descontento con el Gobierno y su espada en la Caja, el interventor Armando Cortalezzi.

Al promediar media mañana, se registraron algunos incidentes entre los efectivos de infantería dispuestos en el acceso y personal de la prensa, a la que, en un primer momento, se le denegó el ingreso a la institución.

A la protesta, calificada de ilegal por Cortalezzi (ver nota inferior), además se sumaron referentes de organizaciones sindicales y políticas, como es el caso del senador radical José Cano y su correligionaria, la parlamentaria Silvia Elías de Pérez, en tanto también se hizo presente el líder de la CGT Buenos Aires, Jesús Pellasio, quien asistió en representación del Frente Intersindical, integrado a su vez por la CTA. Además, se vio a representantes del Partido Obrero mezclados entre los empleados bancarios identificados con banderas alusivas a empresas como Standard Bank, HSBC, Santander, Hipotecario, Patagonia y Macro.

Al momento de las alocuciones, Cisneros no se guardó nada y patentizó innumerables críticas a la gestión de José Alperovich. "Todavía hay desnutridos y miseria en la Provincia, qué hizo este señor con toda la plata que manejó y ahora encima le roba a la Caja estos 172 millones de pesos. La familia Alperovich y Rojkés nos toma el pelo, se enriquecen a costa de los tucumanos. Llevan diez años de gobierno en sus espaldas y sus bolsillos, pero parece que estuvo haciendo una pasantía porque ahora resulta que le falta dinero y eso justifica que nos robe la Caja", lanzó el dirigente.

Defensa de una causa justa

A su vez, caracterizó el cumplimiento del paro dispuesto al sostener que "solamente el interventor, a través del apriete, logró que de 1050 trabajadores de la CPA, 53 compañeros se presenten a trabajar por el miedo y las presiones que sufrieron". Paralelamente, indicó que Cortalezzi "hace demagogia barata y se puso a entregar números para supuestos créditos, pero tanto el tesorero de la entidad como los cajeros están hoy aquí y no hay quien pague a los clientes", sostuvo desde un improvisado escenario ubicado en San Martín al 400.

Siguiendo esta línea, arremetió contra el interventor de la Caja al aducir que "este personaje posee antecedentes de apretador, estafador, extorsionador, una tremenda calaña de la que se rodea el Gobernador. Es una persona ignorante, incapaz e inhabilitado moralmente y aún así fue designado para dirigir a la Caja y fue tercera autoridad en la Legislatura", descargó Cisneros.

Seguidamente, señaló que transcurrieron 60 días desde que se inició el conflicto con el PE "pero que espere sentado Alperovich porque jamás verá a un trabajador bancario arrodillado, nosotros defendemos causas justas. No puteamos al gobierno y después negociamos por detrás, no nos interesa nada de este gobierno corrupto", sostuvo ante cánticos y aplausos de los manifestantes.

También, tuvo tiempo para objetar la calificación de ilegal que la Secretaría de Trabajo de la provincia le endosó a esta medida. "Habrá que ver si Roberto Jiménez (titular del organismo en cuestión) hace inspecciones en los call center y las concesionarias para constatar las condiciones deplorables de trabajo existentes, ya que tanto se ocupó de nosotros", dijo.

Relacionado a la medida y ante la advertencia de Cortalezzi con no efectivizar esta jornada a los empleados, Cisneros fue tajante: "No vamos a aceptar descuento en días y horas. Cuando nos enteremos de sanciones o traslados de personal a cualquier sucursal entramos en paro con toda la banca privada e iremos hasta las últimas consecuencias", resaltó e indicó que durante la jornada Cortalezzi "recorrió con una escribanía y custodios para tomar presentismo al personal".

Por último, informó que el próximo 8 de diciembre en la Casa de Tucumán (sita en Capital Federal) el secretariado general de La Bancaria a nivel nacional procederá a realizar un repudio por la decisión del Gobierno de "desfinanciar a la Caja".

Cortalezzi denunció a La Bancaria por amenazas de muerte e intimidaciones

Mientras los bancarios y dirigentes del sector protestaban frente a la Caja Popular de Ahorros por el ingreso de calle San Martín al 400, en el interior de la entidad, su interventor, Armando Cortalezzi recalcó ante el periodismo que la medida de fuerza dispuesta fue ilegal.

Además, elevó severas denuncias contra miembros de La Bancaria por supuestas amenazas e intimidaciones a aquellos empleados de la Caja que se presentaron a cumplir con sus funciones de manera habitual.

En tanto, prometió que tomará cartas en el asunto en razón de las denuncias por agresiones que sufrieran algunos profesionales de la prensa gráfica y radial por parte de efectivos policiales apostados en los ingresos a la institución bancaria y crediticia estatal.

"El paro es ilegal según la Secretaría de Trabajo, tengo nota escrita formal y oficial, ya que no siguieron los pasos necesarios para convocara a un paro", declaró el funcionario.

Además, el legislador en uso de licencia manifestó que "la gente que pudo, vino a trabajar, a muchos la manifestación no los dejó entrar. Ayer se realizaron nueve denuncias penales en la Fiscalía por maltrato, agresiones físicas y verbales en contra de miembros de La Bancaria."

"Hubo atropellos de toda índole, amenazas a todo al personal diciendo que si venían hoy le iban a pegar, hubo amenazas en sus casas. Por miedo muchos no vinieron, pero con gran coraje otros están acá", sostuvo Cortalezzi.

Asimismo agradeció a los que "pusieron la cara por amor la institución" y pudieron "brindar servicio a los clientes".

"Aquel que diga que quiere a la institución tiene que aportar para que se desarrolle el trabajo en forma normal, aquel que no la quiere está tratando de que no se trabaje. En menos de un mes hemos tenido dos paros en la institución, me parece que no es la forma de trabajar y apoyar a los trabajadores", sostuvo.

Por otro lado "Cacho" Cortalezzi aseguró que algunos empleados de la Caja Popular fueron interceptados a pocas cuadras de la institución. "Ahí los agarraron y provocaron, les dijeron que los iban a matar, que le iban a pegar y no entraron. En mucha gente y por eso se justifica su ausencia", declaró.

"Se tiene que terminar esto de que van a trabajar si yo quiero o no y me refiero al gremio. Para eso estoy yo, para respaldar ciento por ciento a los trabajadores de la institución", dijo el interventor.

Aclaró por último, que se atendió al público y que los juegos de azar, tales como la Quiniela, Telekino y las sucursales del ente están funcionando con normalidad.

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