La medida fue dispuesta por el Programa de Relaciones Laborales para evitar que la ciudad se quede sin transporte urbano y las partes involucradas puedan llegar a un arreglo. Los empleados reclaman el pago de una deuda monetaria que mantiene la empresa desde 2006, además de la libreta de trabajo.
El titular del Programa de Relaciones Laborales, Alberto Lindow, comentó que la notificación de la “retención de tareas laborales” llegó ayer a la mañana al organismo provincial. A la vez, la empresa de colectivos presentó un escrito en donde solicitó se notificara a los choferes de la “aplicación de la resolución Nº 223 por la que el área declarara al transporte urbano de pasajeros como servicio de importancia trascendental y de esta manera se implementara un servicio mínimo para no dejar a la población sin colectivos”, dijo el funcionario.
Por eso el Programa resolvió dictar la conciliación obligatoria -a través de la resolución 358- por el término de 15 días hábiles administrativos. En ella se intima a “los trabajadores a dejar sin efecto las medidas de acción directa que estuvieran implementando o tuviesen previsto implementar”. Se insta a SAISA a no tomar represalias contra sus empleados, ni contra otra persona que este relacionada con el conflicto.
Francisco Guerrero, secretario adjunto de la UTA, comentó que la medida de fuerza se iba a realizar en reclamo de un “retroactivo que se les adeuda a los 140 choferes, que es un 16% sobre los sueldos de abril y mayo de 2006. En dinero representa para cada trabajador 777,70 pesos”, dijo.
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