El cuerpo legislativo de la ciudad se sumó al debate y a la polémica generada por un proyecto de ley y por la aparición de pintadas agraviantes, respectivamente. Los ediles repudiaron las muestras de intolerancia contra la vicegobernadora de la provincia y la diputada Gutiérrez y no prosperó una iniciativa que declaraba la disconformidad de lo propuesto en la Legislatura.
Dicha declaración se da en el marco de un debate acerca de un proyecto de ley que busca prohibir las imágenes religiosas en las dependencias del Estado santafesino. Así, el objetivo es eliminar cualquier ícono en hospitales, escuelas, juzgados, seccionales de policía, entre otros.
Una vez que se hizo público el proyecto, el local del Partido SI Santa Fe, sito en calle Calchines en su intersección con Marcial Candioti de la ciudad de Santa Fe, fue cubierto de pintadas en color rojo. Las mismas dicen textualmente "Alicia Gutiérrez hija de puta. Ladrona. Traidora", mientras que la puerta del local partidario fue cubierta por una gran cruz, además de dos crucifijos más, una en el cartel partidario del SI y otra adornando uno de los agravios.
A esta situación se suma otra muy similar frente a la Casa de Gobierno, más precisamente sobre calle Amenábar, junto al estacionamiento de la sede de la Asociación de Prensa de Santa Fe. En ese lugar, los agravios estaban dirigidos a la vicegobernadora de la provincia, Griselda Tessio, a quien le atestaron idénticos calificativos repudiables.
Por tal motivo, desde el cuerpo legislativo local aseguraron que los hechos abarcan “sentimientos de odio al diferente”.
En tal sentido, resaltaron que “es indispensable que los que son pastores de la fe llamen a la reflexión y no a la confrontación” y advirtieron que “el credo católico sea mayoría no significa que deba ser impuesto a las minorías en sectores de uso público”.
Por otra parte, el texto sancionado asegura que la iniciativa presentada por la diputada Gutiérrez “ha recibido el apoyo de distintos sectores y credos, de grandes núcleos juveniles, institucionales, ONGs y de miembros de la Corte Suprema de la Nación y de la Provincia.
Asimismo, no prosperó un proyecto que declaraba la “disconformidad” con el proyecto presentado por la diputada Alicia Gutiérrez.
Durante el debate en el recinto, el impulsor del rechazo a la iniciativa de retirar de los espacios públicos cualquier símbolo religioso, Héctor Acuña, se preguntó “qué necesidad hay de ir en contra de la elección y fe religiosa, cuando por otro lado, se organizan peregrinaciones y se llama a curas para bendecir nuevas obras”.
En el mismo sentido, el edil remarcó que “la religión se puede compartir o no, pero no es un disvalor”.
Por su parte, el concejal del Frente Progresista, Carlos Suarez aseguró que “estamos convencidos de un Estado laico, el cual garantiza la inclusión de todas las religiones” y explicó que “no es lo mismo un símbolo religioso colocado en una oficina que en una plaza o en la calle”.
A su turno, la radical Adriana Molina, prefirió contar con más tiempo para analizar en detalle la propuesta en cuestión. “Nosotros no eludimos el debate, sino que independientemente del nivel de información que tengamos sobre el proyecto de Ley, creemos que se merece un estudio más complejo”.
Mientras, Jorge Henn, integrante del interbloque del FPCyS, sostuvo que “desde este bloque, nos parece más importante discutir y expresarnos en contra de hechos cobardes y vandálicos, que sobre un proyecto de disconformidad por la propuesta de Gutiérrez, la cual ya implica diferentes sentimientos y pensamientos”.

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