Sobre el filo de la sesión del Concejo municipal, ayer, el oficialismo consiguió el voto de dos concejales peronistas (Clarisse Pasmanter y Cesar Picón) para aprobar sobre tablas los 8 proyectos que otorgan factibilidad de uso y localización a barrios en la zona norte.
El conflicto
A comienzos de mes la comuna trabó la construcción de 775 viviendas que se estaban edificando en la zona norte, un área ubicada entre la ruta 11, la autovía y la defensa. La medida se tomó porque no estaba autorizada la urbanización de esta zona.
En marzo el PJ rechazó el plan de la intendencia y pasó al archivo. Hoy la situación es diferente porque en el medio hay desde obreros parados hasta familias que compraron los terrenos. El plan para urbanizar la zona norte requiere entre otras cosas que los concejales definan el uso que podrá tener esta parte de la ciudad. Paso que se concretó ayer para estos barrios. Ahora deberían confeccionarse los planes de desagües, que están en elaboración a través de un trabajo que están realizando entre la comuna, el Instituto de Vivienda y la APA.
¿Continuará la obra?
Surgieron varias dudas sobre lo que significó la aprobación por vía de la excepción de la factibilidad de uso. En la práctica es una autorización para continuar con las obras paradas, pero para el oficialismo es una autorización para que se pueda urbanizar.
En poco tiempo más deberían ingresar otros proyectos que autoricen la construcción de viviendas. Al respecto la jefa del bloque radical, Eve Arechavala, determinó que corresponderá al Departamento Ejecutivo velar para hacer cumplir las normas, es decir, si controla continuidad o no de las obras. El instrumento aprobado ayer admite que puede haber cierta discrecionalidad en la acción que tomará la comuna.
Por su parte, Rafael Kadlec (ARI) y dos peronistas, Eli Cuesta y Hugo Acevedo, se opusieron a tratar las ordenanzas sobre tablas. Justificaron su opinión en la necesidad de estudiar cada una de las carpetas.
Críticas de Cuesta
Cuesta agregó que "al no conocerse el plan de desagües es imposible aprobar sobre tablas tales proyectos y correspondía el pase a la comisión de Obras Públicas para ser analizado con tiempo". Ediles que participaron de la reunión de labor parlamentaria señalaron que entró información adicional que era reclamada y que esto permitió destrabar las obras.
Pasmanter sostuvo, en cambio, que "hay suficiente documentación para aprobar los proyectos girados por la intendencia. Por los menos la factibilidad de uso, dejando para más adelante la urbanización".
Es un parche que se ensayó para destrabar el conflicto que estalló entre la comuna y la provincia por estos barrios que sin lugar a dudas representan mucho más que una obra, ya que sirven para paliar el déficit habitacional y crear más puestos de trabajo.
Pero nadie puede asegurar que nuevamente estos barrios o las zonas en sí queden entrampados en las pujas que tiene la comuna con la Provincia y con los ediles de la oposición.

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