El Concejo, listo para debatir cómo será la ciudad en 2020

Ayer tomó estado parlamentario el proyecto de ordenanza que aprueba los principales lineamientos generales del Plan Director 2020.
Ayer tomó estado parlamentario el proyecto de ordenanza que aprueba los lineamientos generales del Plan Director 2020. Se trata de un documento elaborado por diferentes áreas gubernamentales y académicas nucleadas en el Consejo de Planificación Urbanístico con el objetivo de ordenar el crecimiento de la ciudad de Córdoba en esta década.

El documento fue finalizado en diciembre de 2008, pero recién ayer llegó al Concejo Deliberante para su tratamiento y aprobación. No obstante, la iniciativa sólo funciona como una plataforma para una serie de ordenanzas posteriores para cada una de las propuestas.

El Plan Director adopta la idea de la metropolización de Córdoba, la división de la ciudad en áreas (central, pericentral, intermedia y periférica), y la identificación de una serie de ejes, polígonos y nodos en los que se debe favorecer el desarrollo. Esto, elaborado luego de un trabajo de diagnóstico que se finalizó en 2007, y que determina cómo resolver el desarrollo no planificado.

Para concretarlo, se identifican tres tipos de acciones: las de tipo directo (a través de obras públicas), indirectas (son las que se establecen en el código de edificación) y las mixtas, como las concertaciones público privadas.

Obras centrales. Para la conectividad, el Plan Director establece como prioritarios el completamiento de la Ronda Urbana, una especie de circunvalación que une los barrios pericentrales de la ciudad, el completamiento de la Circunvalación, la recuperación del espacio público en las costaneras de los canales maestros Norte y Sur, la gestión de un sistema ferroviario metropolitano, el completamiento de las avenidas Duarte Quirós (entre Piñero y Diego Cala) y Maipú, en el área central.

También aconseja el ensanche, la sistematización y la construcción de un desagüe en la calle Pigüé, entre Riccheri y Malagueño; el completamiento de la avenida Costanera y de La Cañada.

En cuanto a la movilidad, se toma en cuenta la interrelación de los trazados del ferrourbano, del subterráneo y del transporte público de pasajeros.

Sobre la fisonomía de la ciudad, se establece la recuperación del área central y un reordenamiento vial (por ejemplo, no permitir la circulación por San Jerónimo — 27 de Abril). En los barrios pericentrales, se favorecerá la densificación y en los intermedios su consolidación.

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