El Concejo intervendrá en la licitación de las tarjetas

La Comisión de Peticiones y Acuerdos determinó que es potestad del cuerpo intervenir en el mecanismo para cambiar el sistema de los cospeles en el transporte público de pasajeros. Los oficialistas Morof y Marcuzzi apoyaron esa línea de acción.
La iniciativa del intendente de San Miguel de Tucumán, Domingo Amaya, para reemplazar a los cospeles por tarjetas magnéticas reavivó la interna en el Concejo Deliberante.

Ayer, en la reunión de la comisión de Peticiones y Acuerdos se emitieron dos dictámenes sobre el particular, y ahora el cuerpo deberá decidir si el Jefe comunal se excedió en sus facultades al llamar a licitación pública pro decreto para implementar el sistema, sin darle participación al cuerpo deliberativo.

Finalmente fracasó la estrategia de Amaya, ya que sólo sumó dos concejales que se mostraron a favor de mandar al archivo la iniciativa. El intendente contó con los votos de Eloy Del Pino (presidente de la comisión) y Raúl Pellegrini (Concertación Plural), en tanto Javier Morof y Luis Marcuzzi, ambos oficialistas, junto a José Luis Avigone (UCR), quien buscaba frenar la marcha de la licitación, decidieron, en mayoría, que intervenga el Concejo.

Ayer, la comisión recibió el informe de Julio Picabea, asesor letrado del cuerpo deliberativo de San Miguel de Tucumán, y según Del Pino, el trabajo del abogado deja en claro que "el llamado a licitación es una atribución del Intendente, pero hay que dejar en claro que no es un dictamen vinculante, acá hay posiciones políticas encontradas".

Ahora, el proyecto y sus respectivos dictámenes deberán pasar por las comisiones de Transporte y de Hacienda y Presupuesto, lo que cual no hará más que levantar el voltaje político en torno a este tema, que ya generó bastante polémica en las últimas semanas.

Para el concejal Morof, se reafirmó que el llamado a licitación "es competencia del Concejo Deliberante, y nombramos las ordenanzas que se dictaron en los últimos tiempos. Yo estoy convencido que se trata de un servicio público y por lo tanto debe tener injerencia el Concejo. Desde la Intendencia afirman que no es un servicio público sino es un contrato con una empresa privada", acotó el edil.

Respecto de cómo siguen las cosas, el díscolo concejal oficialista argumentó que "ahora no va al archivo, sino que sigue el juego de las comisiones porque reafirmamos una potestad del Concejo. Hay otros concejales, como Avignone que pretenden que el Ejecutivo se abstenga se seguir con la licitación. Nosotros no vamos a eso, creemos que hay que dejar librado a que el Ejecutivo tome la decisión que quiera tomar y que el tiempo nos dé la razón, si después todo esto cae porque era potestad del Concejo Deliberante el llamado a licitación”, disparó.

Eloy Del Pino coincidió en que "el proceso de licitación sigue. Habrá que ver en qué momento va al recinto el proyecto, si se aprueba queda firme si y si se rechaza obviamente no. Es una cuestión legal que hay que analizar. En principio, hay un hecho consumado que es el llamado a licitación que se está llevando a cabo”, agregó.

Empresarios, a favor del cambio

Cristobal Cazorla, representante de Asociacion de Empresarios de Transporte Automotor de Tucuman (AETAT), opinó que la implementación de la tarjeta magnética en el servicio de ómnibus de la Capital "constituye un hecho superador. Esto se está imponiendo mundialmente".

"El cospel es un sistema con buenos resultados pero en estos momentos necesitamos un cambio. Cualitativamente es un hecho necesario", agregó el representante de AETAT.

Además comentó que "Para que no hay inconvenientes debe haber un concenso de todos los factores involucrados para que no sean afectados los usuarios con aumentos". Por el lado de los choferes dijo que "cobran un adicional por el corte de boleto".

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