Este miércoles otra vez naufragó la sesión por falta de quórum. El paredismo no dio el quórum con el fin de que no se trate la derogación de la Tasa Vial. Tampoco el Presupuesto 2016. Advierten que primero quiere que rinda cuentas los Q. Estos últimos dicen tener los números en orden.
Vergonzoso. No tiene otra explicación que una interna política entre dos sectores del peronismo riojano paralice hace más de un mes el Concejo Deliberante capitalino.
Este miércoles, nuevamente faltó quórum y se debió suspender la sesión y de esta forma en octubre no hubo ni una sola. Es que el quintelismo impulsa la derogación de la Tasa Vial, cosa que rechaza el paredismo argumentando que primero explique que se hizo con esos fondos.
También la actual gestión municipal impulsa la sanción del Presupuesto 2016, cosa que el espacio del electo intendente Alberto Paredes Urquiza también rechaza porque quiere ser partícipe del armado.
El intendente Ricardo Quintela sostiene que es un error frenar su sanción y que el paredismo puede reconducir el presupuesto apenas asuma con la nueva conformación del Concejo Deliberante luego del 10 de diciembre.
En el medio, los capitalinos, que siguen rehenes de una interna que no solo frena el tratamiento de la Tasa Vial y el Presupuesto, sino también otras cuestiones tan importantes para la ciudad.


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