Concejo Deliberante “No quiero un emprendimiento inmobiliario en donde se socialicen las pérdidas y se privaticen las ganancias”

Fue la reflexión del presidente del Bloque del PJ disidente, Hugo Bilbao, después de haber dado quórum para reanudar la sesión que había quedado trunca el jueves de la semana pasada, precisamente cuando el oficialismo pretendía aprobar una ordenanza para urbanizar el ‘Cerro del Amor’, en Villa Arcadia.

A siete días de una de las sesiones más ‘calientes’ de los últimos años, en donde la oposición dejó al Concejo Deliberante sin quórum porque el oficialismo pretendía imponer su ‘mayoría automática’ para aprobar una ordenanza por la cual se solicitaba urbanizar el conocido ‘Cerro del Amor’, en Villa Arcadia, consumando así un negocio del orden de los 10 millones de pesos, siendo que quien aparece como responsable del emprendimiento inmobiliario no concretó las obras a las que se comprometió ejecutar, se reanudó el jueves último.

Tal como fue acordado el martes, en la antevíspera se reunieron los concejales para concluir la segunda sesión ordinaria del mes de agosto y el controvertido punto 19 pasó a comisión para seguir estudiándolo; en realidad, para que la Comisión de Obras Públicas reciba los informes que solicitó el concejal Hugo Bilbao.

Al finalizar la sesión, el edil accedió a ser entrevistado por Nuevo Día y al mostrar el expediente que contenía el proyecto de ordenanza fue muy gráfico, dijo: “En la hoja uno, el agrimensor Carlos Losa, jefe del Departamento de Catastro, le pide al secretario de Obras Públicas la ordenanza; en la página 2, está el proyecto de ordenanza, que no tiene información; en la foja tres, tenemos la fotocopia de una ordenanza aprobada en el Concejo Deliberante, o sea que tampoco tiene información y la misma la pudimos haber obtenido del archivo; la foja cuatro es una mera formalidad, ya que es un pase administrativo del Secretario de Obras Públicas al Intendente, también sin información; a fojas cinco está la nota de elevación del Jefe comunal al Concejo Deliberante, con cero información y a fojas seis, repiten el proyecto de ordenanza que estaba a fojas dos, que tampoco tiene información y, cerrando el expediente que pretendía el oficialismo que aprobáramos, el presidente de la Comisión de Obras Públicas del Cuerpo, Juan Luis Brito, pide que se apruebe la ordenanza”.

“No hay plano, ni croquis y ni siquiera un dibujo del lugar”, reflexionó Bilbao, quien añadió que “es difícil lograr explicar el nivel de desprolijidad que tiene este expediente a aquellos que no están habituados a leer uno, pero está bueno decirlo porque hay muchos profesionales que están habituados a leerlos y saben de qué estamos hablando”.

“Y además, a aquellos que no son conocedores de las cuestiones urbanísticas les aclaro que es imposible modificar una pauta urbanística si no se sabe la zona sobre la cual se está efectuando, para lo cual se requiere un plano con todo lo que ello implica, más los croquis de ubicación, entre otras cuestiones específicas”, enfatizó el concejal justicialista.

Destacó Bilbao que “estamos creando una superficie que es más del doble de lo que es hoy Villa Arcadia, estamos prácticamente fundando un pueblo nuevo”, reflexionando que “nosotros somos absolutamente responsables y miramos en su totalidad las ordenanzas, ya sean estas emanadas del propio Concejo o remitidas por el Ejecutivo municipal; ahora, cuando se trata de una ordenanza donde la aprobación de la misma implica una elevación del valor de venta de un predio de 300 mil dólares a 10 millones de dólares, la verdad es que se nos prende una luz roja de alarma y esto es así porque 61 hectáreas a 4 o 5 mil dólares cada una de ellas importan esos 300 mil dólares iniciales, pero esa superficie habrá de transformarse en 400 lotes que costarán entre 20 y 30 mil dólares cada uno y si tomamos el promedio nos importan los 10 millones de dólares que estamos denunciando”.

“Esta situación no nos parece mal, pero hay que hacer los análisis correspondientes”, afirmó el concejal, quien agregó que “si a esa luz roja se suma que esta urbanización, que tiene más categoría de fundación de una nueva localidad, es pedida con la firma del Intendente y con la de quien se desempeñaba como Secretario de Obras Públicas, agrimensor Juan Carlos Vega, al tiempo que cuando solicitamos que viniera al Cuerpo el agrimensor que está trabajando en este tema, porque veíamos muchas desprolijidades, aparece como operador y lobbysta sobre el Concejo Deliberante el mismo agrimensor Vega, motiva que tengamos una atención muy particular”.

Situaciones especiales

El Presidente del Bloque de concejales del PJ disidente, afirmó que “después suceden situaciones especiales. Este proyecto, durante seis meses, estuvo en el Concejo Deliberante, tiempo durante el cual nadie aportó información y de golpe, sin que sepamos qué pasó, los concejales del oficialismo están muy apurados para aprobar la ordenanza en la primera sesión, sin permitir tan siquiera un cuarto intermedio ni que volviese a comisión en ese momento y menos aún aprobar los 17 puntos que estábamos reclamando”.

“¿Nos llama a sospecha? Claro que sí, por todas estas cuestiones, pero más que llamarnos a sorpresa tenemos la responsabilidad de preservar los intereses de la comunidad. En el expediente que da origen a este proyecto quien aparece como responsable del mismo, ya que este es un fondo fiduciario que impide saber los nombres de los inversores, se compromete a hacer obras que no se efectuaron (por ejemplo la obra de gas) y ha efectuado otras a las que si se comprometió pero a montos sustantivamente menores, tal es el caso de las redes del tendido eléctrico, que se comprometió a hacerlo en forma subterránea y uno las ve y son aéreas, y de verdad que no es necesario ser ingeniero para saber que es sustantivamente menor la inversión realizada a la prometida. Es por todo esto que no podemos avalar esta ordenanza”.

“Insisto que nos encanta que vengan inversores, que no sabemos si son locales o foráneos, pero no nos interesa, esperamos que hagan muy buenos negocios, pero me pregunto quién hará la red cloacal, todavía estamos tratando de arreglar los problemas surgidos en Huanguelén y acá están haciendo un sistema de 400 viviendas sin saber quién será el responsable de la obra”, indicó Bilbao, quien manifestó que “a esto le sumamos actitudes que atentan contra nuestra inteligencia, porque el vocero del oficialismo se enoja porque supuestamente fue maltratado, mientras niegan acercar información con respecto al mega negocio”.

Sobre el particular, agregó que “parece que es ofensivo decir una palabra fuerte en el Concejo Deliberante y no lo es autorizar una obra de 10 millones de dólares sin tomar los recaudos necesarios para que el presupuesto de Coronel Suárez no tenga que invertir después para dar soluciones a los inconvenientes que surjan”.

Ya sobre el final, Bilbao reflexionó que “me gustan los empresarios y también me gusta que ganen dinero, pero no quiero un emprendimiento inmobiliario en donde se socialicen las pérdidas y se privaticen las ganancias”, destacando por último que “el trabajo que estamos haciendo les terminará sirviendo a los propios inversores, porque cuando hablamos de inseguridad jurídica, y vivimos criticando a la legislación nacional que no la otorga, en este caso lo analizamos con profesionalismo, con responsabilidad, para que el proyecto de ordenanza otorgue seguridad jurídica. No podemos renegar de aquellos que demandamos. Porque de lo contrario puede ocurrir lo mismo que a otro proyecto de ordenanza, al que los organismos provinciales lo descalifican en forma permanente por estar mal efectuado”.

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