Con un intendente suspendido, pero atrincherado en el municipio sin ninguna intención de entregarlo, un Concejo Deliberante que sesiona en minoría, con un solo miembro en realidad, y remueve a sus demás miembros para nombrar a otro afín al intendente de turno, y los concejales expulsados del cuerpo realizando una sesión especial en la plaza del pueblo para remover al jefe comunal, finalmente se presentó el conflicto de poderes en el que está inmerso Bañado de Ovanta, Santa Rosa, ante la Corte de Justicia de la provincia.
Ahora, “se judicializa esto y hay que esperar los tiempos de la Justicia. Pero llegando a fin de año, esto está cada vez más enrarecido; él (por Guaraz) sigue actuando como intendente y produciendo gastos. Sigue despilfarrando los fondos de la municipalidad”, denunció Leguizamón.
A su vez, el edil lamentó que en Santa Rosa “estamos en la misma situación que al principio. Estamos con un intendente que suspendido sigue atrincherado, que no quiere entregar el municipio, y que sigue actuando en la ilegalidad porque así como Guaraz está en el municipio, su hermana (la concejal Esther Guaraz) destituyó a los concejales opositores en el Concejo Deliberante”.
A la espera de un desenlace a esta conflictiva situación, el ex concejal explicó que “todo está en manos de la Justicia”, por lo que se vive un impasse hasta que se resuelva. Ahora, la Corte de Justicia de la provincia, que interviene cuando los límites del Poder Legislativo y el Ejecutivo se diluyen, deberá arbitrar en este conflicto e intentar devolver la normalidad a las instituciones de Santa Rosa.
Una mafia
Además, Guillermo Leguizamón denunció que Elpidio Guaraz promueve la violencia e intimidación contra sus opositores. “El clima está muy tenso, se está poniendo cada vez más pesado, a la noche se escuchan disparos de armas de fuego y ya hubo detenidos al respecto. Es una forma de intimidarnos. También sufrimos agresiones constantes por parte de los funcionarios municipales”, reveló.
El concejal explicó que son “criaturas” a quienes emplea el intendente para producir estos disparos. “Están armados y se paran en las esquinas de mi casa o a dos cuadras y disparan a las dos o tres de la mañana. Igualmente, al transitar por la plaza algunos muestran las armas de forma intimidatoria. Esto sucede hace ya una semana”, advirtió Leguizamón.
Con respecto a lo que se vive en esta localidad, el edil expuso que “hay insultos, amenazas, siguen los mensajes intimidatorios. Es una mafia. Son jovencitos los que llevan las armas. Esa es la cultura que está generando Elpidio Guaraz en Santa Rosa: la cultura de la violencia, de la prepotencia, de la intolerancia. El intendente los insta a esto, porque es el mentor de todo”.
Por último, Leguizamón recordó que Guaraz tiene alrededor de 20 pendientes, “algunas de las cuales son graves. Pero no sabemos si va a ser imputado antes o después del receso judicial”.

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