Después de los incidentes con el nuevo sindicato, creen que deberían dejarlos funcionar y que la situación sólo genera un estado de conflicto permanente.
Las acusaciones de Marta Santa Cruz, Jorge Saucedo y Romildo Fernández, ediles del bloque justicialista de la ciudad portuaria, surgen después de los hechos ocurridos el miércoles pasado cuando empleados municipales y la Policía se enfrentaron por no permitir una huelga de hambre. Asimismo, la manifestación era porque desde la Municipalidad no se reconoce al nuevo sindicato. «Esta actitud caprichosa sólo nos conduce a un conflicto permanente con el personal municipal», dicen los ediles y señalan que reacción del Ejecutivo nada contribuye a la paz social y a la convivencia democrática.
Sin embargo, describieron como «caprichosa» la conducta de negar al sindicato que pueda desempeñar su actividad libremente y aseguran que la entidad gremial cuenta con los requisitos necesarios para el desarrollo (inscripción gremial otorgada por el Ministerio de Trabajo de la Nación) y recordaron que tiene un fallo judicial favorable para desempeñar su actividad en el ámbito de la Municipalidad de Barranqueras y, por si eso fuera poco, recuerdan que la Cámara de Diputado de la provincia remitió, el 11 de junio de año pasado, un pedido de informe pormenorizado a cerca de la prohibición de realizar asambleas interpuesta a la asociación sindical «legal y estatutariamente constituida».
«Advertimos que la actitud del Ejecutivo municipal sólo genera un estado de conflicto y confrontación innecesario y de consecuencias impredecibles», dicen los concejales y señalan que «sus palabras tiene que ver con el miércoles pasado que para callar el reclamo sindical se estuvo al borde de la represión sindical».
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