El concejal justicialista Osvaldo Cabrera pidió a la Justicia que investigue a una “delincuente” que lo involucró en estafa por venta de tierras. La mujer no sólo invocaba su nombre, sino que también fraguó sello y firma del edil.
En conferencia de prensa ofrecida ayer en la sede de la Agrupación Peronista “22 de Agosto”, el concejal Osvaldo Cabrera denunció estar siendo involucrado en estafas por venta de terrenos presuntamente fiscales e incluso mostró la documentación en la que se observa su sello y firma fraguados.
“Quiero dar a conocer públicamente que interpuse una denuncia ante la Fiscalía Nº 2 por el presunto delito de estafa y falsificación de sellos”, dijo.
Cabrera radicó la denuncia el lunes a las 8, luego de que el viernes, en una reunión del partido, la presidenta del Concejo Deliberante, Iris López, le comentara que un matrimonio de gitanos se había presentado ante la Municipalidad mencionando que una persona había vendido un terreno a nombre del edil.
Para demostrar la verosimilitud de lo denunciado, el concejal exhibió un formulario común que se adquiere en cualquier librería del ramo y la copia de una notificación escrita burdamente que alude a una fecha entrega de tierras. En la misma figuran la firma y un sello personal que Cabrera utiliza para la presentación de proyectos y notas de su despacho.
Sin embargo, ningún instrumento legal contaba con alguna certificación del área Tierras de la comuna, e incluso ni siquiera coincidían las letras ni el tamaño con el sello original, mientras que también la firma carecía de cualquier similitud con la que utiliza el edil.
Visiblemente molesto durante su alocución ante los medios, Cabrera aseguró que también pidió a la justicia que realice la pericia caligráfica de los manuscritos, en los que consta, de puño y letra, que la estafadora informa a una de sus victimas cuándo le entregaría el terreno, señalando una fecha en la que coincidentemente el edil se encontraba de receso y fuera de la zona, lo que incluso consta en su legajo personal.
UNA TAL FUENTES
Si bien se negó a brindar la identidad del cerebro del ardid, argumentando razones de secreto de sumario, en esos papeles, puede leerse claramente el nombre de la vendedora, Beatriz Nicolasa Fuentes, así como el de la compradora: Patricia Traico.
Además, pudo saberse que la estafa por la venta de ese terreno ascendería a la suma de aproximadamente 13 mil pesos.
Según fuentes consultadas por este diario, la mujer que llevó adelante el ilícito que involucra al concejal no es otra que la misma sobre quien pesan ya varias causas por hechos similares.
Se supo incluso que anteriormente ha estafado a personas de la comunidad boliviana haciéndose pasar por la esposa de un alto funcionario del área de Tierras de la comuna.
Fuentes trabaja siempre con la misma modalidad: fraguando burdamente papeles a los que anteriormente colocaba la cintilla de la Municipalidad de Caleta Olivia.
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