Concedieron la prisión domiciliaria a un represor operado del corazón

Concedieron la prisión domiciliaria a un represor operado del corazón
Carlos Zapata, expolicía imputado en la causa Área Paraná, está en su casa de Diamante. El juez consideró que permanecer en la cárcel le generaría estrés y pondría en riesgo su vida.

Debido a complicaciones cardíacas, el juez federal Leandro Ríos dispuso la prisión domiciliara del represor Carlos Horacio Zapata, imputado en la causa Área Paraná por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura cívico militar. El expolicía ya venía con prisión domiciliaria provisoria desde el año pasado.

Zapata deberá seguir con el beneficio en el domicilio de calle 25 de Mayo Nº 289, de Diamante. El Patronato de Liberados de Entre Ríos deberá supervisar cada 15 días el cumplimiento de esta modalidad de encierro.

Carlos Zapata, oriundo de Diamante, está acusado de secuestros y torturas durante la dictadura en la megacausa Área Paraná. Se desempeñaba como oficial de Investigaciones de la Policía de Entre Ríos. En la acusación fiscal, se lo consideró coautor de Privaciones ilegales de la libertad; Severidades, vejaciones y apremios ilegales y Tormentos en perjuicio de 13 víctimas.

La megacausa Área Paraná tuvo 21 imputados pero, por el paso del tiempo, 11 de ellos ya murieron. Los diez restantes —Zapata, Hugo Mario Moyano, Jorge Humberto Appiani, Ramón Genaro Díaz Bessone, Alberto Rivas, Oscar Ramón Obaid, Cosme Ignacio Marino Demonte, José Anselmo Appelhans, Rosa Susana Bidinost y Luis Francisco Armocida—, fueron procesados a partir de 2009 por crímenes de lesa humanidad cometidos en perjuicio de 52 víctimas.

El 19 de diciembre se cumplirán diez años del reclamo de reapertura de la causa por parte de familiares y víctimas del terrorismo de Estado; lo cual finalmente se concretó en 2004. La organización H.I.J.O.S. Regional Paraná viene realizando una campaña de recolección de firmas para exigir celeridad en esta causa, que tramita por escrito.

Los fundamentos

En su resolución del 9 de octubre –a la que tuvo acceso UNO– el juez Ríos consideró que regresar a Zapata a la Unidad Penal de Paraná significaría “un trato indigno, degradante e inhumano” y pondría en riesgo su vida. Tuvo en cuenta también las recomendaciones médicas de no someterlo a situaciones de estrés y de cambios de temperaturas extremas.

El represor venía cumpliendo prisión domiciliaria provisoria desde noviembre de 2012, luego de que se le practicara un triple by pass coronario en el instituto ICER de la capital entrerriana y tras un consejo en ese sentido de una Junta Médica.

Pasados más de 90 días de la prisión domiciliaria provisoria, la fiscalía solicitó que se practicara una nueva evaluación médica, para determinar si continuaban las razones para mantener ese beneficio. Los forenses aconsejaron, mientras se realizaban estudios, que siguiera con encierro domiciliario, debido a su “alto riesgo cardiovascular”.

Luego, un informe pericial el 12 de julio expresó que Zapata podría estar alojado en una unidad penitenciaria siempre y cuando allí pudiera ser controlado de su diabetes tipo II y su “cardiopatía isquémica de grado moderado”. Sin embargo, el juez evaluó que no sería factible que esos controles se realicen en la UP 1, ya que el servicio de sanidad no cuenta con la complejidad necesaria.

El médico de la Cámara Federal de Apelaciones, Armando González, intervino en septiembre y manifestó que dadas las enfermedades crónicas evolutivas metabólicas que presentaba, y fundamentalmente sus antecedentes cardiovasculares –dos infartos de miocardio, una colocación de stent y una cirugía de revascularización miocardica (triple by pass), el imputado tenía “alto riesgo de vida” y era “aconsejable continuar con tratamiento médico en su domicilio y no en medio carcelario” para “evitar la aparición de graves complicaciones”.

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