El vicario general dijo que no la ve "conveniente" y descree de la autorización del Papa a una santafesina.
La polémica se abrió luego de que el santafesino Julio Sabetta relatara a medios nacionales que el papa Francisco llamó a su mujer, Jaquelina (divorciada y casada nuevamente por civil), autorizándola a comulgar. Supuestamente, en una conversación que duró 10 minutos, el Papa le dijo que "comulgue tranquilamente porque no está haciendo nada malo y que es un tema que se está discutiendo en el Vaticano", según Sabetta. Jaquelina le había enviado previamente una carta a Francisco, contándole su situación y sus deseos de comulgar.
"Una persona divorciada que volvió a formar una pareja no implica una persona alejada o que está fuera de la Iglesia, sino que no puede tomar la comunión. Pero es preciso dar a conocer que hay circunstancias especiales que permiten a los divorciados comulgar. Por ejemplo, aquellos que aún siguen solos o los divorciados que hacen vida de hermanos, es decir, que incluso hasta siguen viviendo bajo un mismo techo pero no tienen vida marital', dijo Becerra.
Un guiño
En febrero pasado, el Papa dio un guiño para levantar la prohibición de comulgar a los católicos divorciados que volvieron a contraer matrimonio civil luego de elogiar al cardenal Walter Kasper, quien en en un plenario de cardenales que sesionó en el Vaticano invitó a sus colegas a reflexionar sobre la posibilidad de revisar esa veda.
"Mi postura no se contrapone con esa apertura al análisis y de hecho me parece muy lindo que el Papa abra el abanico. Estoy de acuerdo en que se estudie la situación, porque una cosa es lo puramente doctrinal y lo otro son las circunstancias, las mentalidades e idiosincrasias de distintos lugares del mundo. El Papa pide que analicemos para ver si es posible y en eso está la Iglesia, en plena tarea para que los obispos trabajen en los Sínodos con mayor claridad', señaló Becerra.
Y desde ese punto de vista se basó para descreer de la llamada de Francisco a la mujer santafesina. "Me permito diferir con esta supuesta comunicación. No por la llamada telefónica en sí, porque Francisco ya dio muestras de que lo hace, sino porque no me cabe que el Papa haya autorizado a una señora divorciada y vuelta a casar a que comulgue, cuando es un tema que recién se está analizando por pedido justamente de nuestro Papa', expresó Becerra.


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