Tras la denuncia realizada ayer por los problemas que afectan la transmisión de la radio local, hubo amplia solidaridad con las autoridades de la emisora por parte de diferentes sectores sociales, políticos y de los medios de comunicación frente a este atropello
Sería muy extenso nombrar a todos y cada uno de los que en forma personal, por teléfono o por escrito han expresado su apoyo al reclamo de FM Sur y de aquellos que están propiciando una manifestación ostensible de reclamo para que quienes deben actuar sepan que no estarán solos en su accionar.
Desde ayer que nuestras vías de comunicación están colapsadas por llamados que expresan "la importancia que tiene esta radio para la comunidad", tal como expresó una docente apuntando que "sin su ayuda muchas de nuestras iniciativas hubieran naufragado. Fue y es FM Sur la que apuntala el crecimiento de muchos establecimientos, llevando a conocimiento público hechos que son silenciados o disfrazados en otros niveles".
Es bueno recalcar sin embargo que la emisora mantiene inalterable su convicción de que la CNC y la Afsca habrán de actuar en la forma que establece la Ley de Medios, obligando a quien está en infracción a cesar de inmediato en su actitud desmesurada y salvaje que pone en riesgo la continuidad laboral de quienes, en forma directa o indirecta, hoy se desempeñan en FM Sur.
La agresora, FM MÁGICA, tiene su base principal de emisión sobre un local de baile ubicado en la zona de Constitución y desde allí interfiere, con sus equipos de potencia superior a la declarada oficialmente, las tranmisiones de la radio local que, desde hace 30 años, cumple con las normativas vigentes en cada momento.
A esa base se agregaría otra ubicada en la avenida Mitre en Sarandí, también sobre una bailanta, que estaría fuera de toda normativa y que muchos no dudarían en calificar de ilegal.
Actuaron hasta ahora contando con el desconocimiento de las autoridades. Pero el velo se ha descorrido y las sanciones deben producirse. La denuncia administrativa ya está hecha, la denuncia pública también. Sólo resta la aplicación de la ley.
FM Sur no pretende el cierre de la otra fuente de trabajo, si de eso se trata la utilización de un medio de difusión como elemento propagandístico de una actividad comercial. Pero si exige la garantía de continuidad para la empresa, hoy en serio riesgo.Se llama a la cordura pero nadie entienda, se reitera, que la serenidad es debilidad. No se confunda gordura con hinchazón. La radio se mantine firme y, además, cuenta con el apoyo de miles de ciudadanos libres que están en contra de todo tipo de atropello venga de donde venga.Hay decenas de familias que esperan una respuesta inmediata de quien debe darla.
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