"Me comunico con el público a través de la música, no de las redes sociales"

"Me comunico con el público a través de la música, no de las redes sociales"
Miguel Mateos se inclina por los escenarios para transmitir su pensar al público. Por eso llega con un nuevo disco bajo el brazo: "La alegría ha vuelto a la ciudad"
“Me comunico con la gente a través de las canciones, los discos y los conciertos en vivo”. En más de 30 años sobre los escenarios, Miguel Mateos ha demostrado que es un artista particular y no convencional, con un estilo propio que ha trascendido las décadas, las radios y hasta la venta mayor o menor de discos que se ha dado gracias a la piratería.

Su música suena, siempre, en todas partes. Por eso siente que su comunicación con el público es constante y que no necesita de facebook ni twitter para promocionarse. “No estoy en contra pero mi tiempo es tremendamente valioso, no tengo ganas de ponerme a hacer públicas cosas, contestarle a otros. Soy autor y compositor encima, entonces sería una exageración estar opinando todos los días de cosas que ni siquiera me conciernen. Mi pensamiento está escrito en mi obra y me expreso a través de ella”, dijo con firmeza al dialogar con El Atlántico, antes de arribar a Mar del Plata para continuar comunicándose con su gente a través de la música y los escenarios.

Este sábado, a las 22 en la sala Astor Piazzolla del Teatro Auditorium, mostrará oficialmente nuevos temas de “La alegría ha vuelto a la ciudad”, su último disco editado recientemente, que lo devolvió al estudio de grabación después de varios años.

Conformado por 14 composiciones inéditas, Mateos estará presentándolo por el país hasta el 15 de noviembre, noche en que cerrará la primera parte de la gira en el Luna Park, con un show similar al de esta noche: con una puesta especial de instrumentación, mezcla de acústico, “porque es un disco con mucha guitarra, con sonidos muy interesantes y fuera de lo que generalmente suelo hacer”.

-¿Cómo fue volver al estudio después de un buen tiempo?

-Después de sacar en vivo Primera Fila y hacer la gira, empecé a pensar en un disco nuevo que creía que tenía el concepto y el contenido. Junté unas 30 ideas de lo que quería decir. Iba a ser doble en un principio, pero terminó siendo sencillo, aunque con rock, pop y folk, que son los tres géneros que lo atraviesan. En los conciertos toco 8-9 canciones, a modo de muestreo de ese trípode musical. Hemos tenido un impacto muy positivo hasta ahora.

-La alegría siempre ha estado presente en tus conciertos y música.

-Soy un privilegiado en ese sentido, los fans. La gente sabe que no se puede estar todo el tiempo con alegría, por eso el título es una suerte de ironía, aunque obviamente siempre con un atisbo de esperanza. Suelo decir en los conciertos que hay que sacarse la mochila antes de entrar. Estamos muy cargados de lo cotidiano y me parece que venir a un concierto es relacionarte con la música, que te conecta de otra forma de vivenciar las cosas, con otra parte de tu ser que no tiene que ver con estar pegado a los canales de TV siguiendo el caso Ángeles, o contestar todo el tiempo al twitter, o seguir la lucha política sin saber. La idea es por dos horas entrar a un plano donde la música es la que invade.

-¿Sentiste que perdiste la alegría en algún momento de tu carrera?

-He ido ganando en madurez. Tocar más de 30 años me ha dado cierta sabiduría al punto de cómo hacer un disco, un show, una letra y los giros necesarios para que una canción pueda ser entendida. He ganado en cierto balance, que a veces es muy difícil. No suelo tener tremendos momentos de alegría ni tremendos pozos depresivos. Si en algún momento los tuve en los '80 -que he caído bajo- aprendí a valorarme y perdonarme ciertas cuestiones y mejorar en otras. He madurado.

-Hablabas de la ironía de estar feliz todo el tiempo. ¿Sentís que el pueblo argentino hoy está un poco más alegre?

-Además del tema de la alegría, el disco recorre la idea del ying y el yang, que está en el primer corte del álbum. Lo positivo y lo negativo, lo complementario. La vida no puede ser sólo positiva así como tampoco negativa. Es el espíritu de reconciliación, más abierto. Suelo decir que el que se va de Argentina, pierde. Creo que es un momento para no perderse del país, hemos avanzado mucho, con errores y aciertos. Tenemos que seguir abriéndonos, tenemos un país maravilloso. Tenemos un país con recursos naturales y humanos increíbles, simplemente nos tenemos que sacar un poco la mochila y darnos la mano.

-¿Sos un tipo al que le importa la espiritualidad o apelás básicamente al sentido común?

-Lo mío es ética. Ojalá tuviera la capacidad del sentido común. Lo espiritual en lo que refiere a lo emocional creo que sí: soy un tipo que puede llorar ante una pintura o puedo llorar ante una película, o sinfonía, o un solo de Jimmy Hendrix. Creo que hay un punto de conexión con algo tan interno que debe ser religioso.

-Respecto a la ética, hace poco declaraste que si elegís o te convocan para tocar gratis en cuestiones vinculadas con lo Estatal no te parece correcto cobrar un cachet.

-Lo dije en referencia a si me invitan a fechas patrias. No es una cuestión partidaria sino patriótica. Para mí sería un honor y creo que hay que tener cierto decoro y recato desde los artistas ya consagrados, que se embolsan un dinero… no critico que se pueda cobrar, porque quizás hay mucha gente involucrada a la cual pagarle su labor, pero creo que en ese caso uno tiene que poner la Patria adelante. Es una opinión.

GIRAR Y VACACIONAR

Tras el show de noviembre en el Luna, Mateos cruzará la frontera para tocar en el exterior. Pero, incondicionalmente, se tomará enero para descansar y volver a visitar Mar del Plata “para visitar a mis viejos que pasan enero y febrero allá”.

“Luego retomaré en febrero la parte extranjera del disco, porque a medida que pasen los meses se irá editando en Chile, Perú, México, Colombia”, anunció.

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