Luego de publicadas las declaraciones del concejal José María Banfi respecto de un procedimiento realizado por las fuerzas policiales en donde un empleado municipal quedó detenido por tenencia de armas y donde manifiesta que el municipio es un “aguantadero” es necesario hacer algunas aclaraciones.
En segundo lugar, el Municipio sólo es responsable del accionar de su personal mientras se encuentra en horario de trabajo y es imposible, además de ilegal, controlar la vida privada de cada uno de los empleados municipales.
En tercer lugar, este municipio ha colaborado permanentemente con todas las actuaciones judiciales en las que se vieron involucrados empleados municipales y nunca se intento obstruir el accionar de la justicia. Es más, siempre se instó a la Justicia a que trabaje de manera libre y que cuente con el Municipio para todo lo que crea necesario.
En cuarto lugar, cada vez que un empleados municipal se vio involucrado en algún delito, ya sea cometido dentro o fuera del municipio, terminó despedido. Demostrando firmeza y confirmando con hechos lo que se dice en los discursos. Se brindan oportunidades pero no se tiene tolerancia.
En quinto lugar, este gobierno municipal no discrimina, como lo propone el concejal y candidato a concejal Banfi. Este gobierno brinda oportunidades, que pueden o no ser aprovechadas. La Dirección de Personal no selecciona el personal según la cara, como propone en una actitud despreciable el concejal Banfi.
En sexto término, el candidato José María Banfi debería repensar su actitud respecto de brindar oportunidades a la personas según sus antecedentes, debería releer (si es que alguna vez la leyó) la Constitución de la Nación Argentina.
En séptimo lugar, José María Banfi debería terminar de rendir el subsidio por Un Millón de pesos/dólares que recibió del Ministerio de Educación cuando era funcionario municipal, tesorero de la FUCEU y Director del Centro Universitario.
En octavo lugar, Banfi debería recordar que él sí integró un gobierno corrupto, liderado por Abel Miguel, del cual desapareció Un millón de pesos que se llevaron a la casa varios funcionarios que fueron condenados por la justicia. Y que luego de que fueran encontrados responsables el gobierno que el integró no reclamó civilmente que fueran reintegrados, dejando un muy grave manto de sospecha.
En noveno lugar, el concejal Banfi debería concurrir al Concejo Deliberante un poco más seguido y participar de todas las sesiones y no ausentarse como lo hace cotidianamente.
En décimo lugar, Banfi debería rever su propia actitud ética y moral. Ya que es docente en varios establecimientos educativos y al mismo tiempo administra una institución privada de apoyo escolar a la cual concurren los alumnos que asisten a las escuelas en donde dicta clases.
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