Si bien coincidió con el magistrado en que el programa no logró modificar la conducta de conductores y peatones, el funcionario aclaró que el eje central del plan no son las infracciones de tránsito.
Si bien Celendano coincidió con Germani en que el programa no logró modificar la conducta de conductores y peatones, aclaró que el plan integral de seguridad vial "no tiene su sustento y eje central en las infracciones de tránsito".
El funcionario señaló que el programa incluye planes de educación vial en escuelas, compartidos con la secretaría de Salud y un estudio de planificación urbana a través de un convenio con el Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV), buscando mejorar la infraestructura y una movilidad sustentable de los vehículos.
"También trabajamos en un mapa accidentológico, mediante un convenio con la Universidad Nacional del Sur y en el diseño de una pista infantil de tránsito", amplió Celendano.
Considerando estas actividades, el titular de Seguridad Vial remarcó que "bajo ninguna circunstancia el Bahía Conduce se reduce a un resultado medible en infracciones".
Contrariando la opinión de Germani acerca de que deberían registrarse unas 40 multas semanales, Celendano consideró que, teniendo en cuenta el parque móvil local, "las multas alcanzan un valor razonable, por lo que tampoco podría hablarse de fracaso en ese rubro".
Reconoció, sin embargo, que las multas se siguen registrando porque "muchos no incorporan conductas viales adecuadas para mejorar los niveles de seguridad vial".
Por último, Celendano insistió en la eficiencia del programa, que fue declarado de interés nacional por la Agencia Nacional de Seguridad Vial, evidenciada por los informes semestrales que indican cómo disminuyó la accidentología.
El uso del casco entre los motociclistas
El fatal accidente ocurrido la semana última en Baradero, que le costara la vida a dos jóvenes que conducían una moto sin tener colocados sus cascos, puso en el tapete esa perniciosa conducta de quienes arriesgan su vida al no utilizar ese vital elemento de protección.
En el caso de Bahía Blanca, Celendano señaló que los operativos del CUIM y de la policía "son muy efectivos", a pesar de lo cual ciertas conductas no se modifican.
"Muchos andan con el casco en el brazo y se lo colocan cuando llegan al centro o advierten un operativo. En realidad, lo que están haciendo es poner en riesgo su vida. Hay que entender que el plan de seguridad vial es un programa de salud que busca el bien común", explicó.
Por tal motivo, exhortó a "dar un salto cualitativo" y a cumplir las normativas "para proteger nuestras propias vidas".
Sobre el tema, el titular del Cuerpo Unico de Inspectores Municipales, Abel Otamendi, señaló que el uso del casco por parte de los motociclistas es muy variado, aunque gran parte opta por no llevarlo puesto.
Consultado acerca de cómo actúan los inspectores cuando una moto decide no detenerse en un control policial, explicó que nunca se los persigue.
"No se justifica de ninguna manera perseguir a una persona para hacerle una multa. Con tomar la patente y el modelo del vehículo lo infraccionamos y, además, dejamos asentado que se dio a la fuga, lo cual constituye un agravante al momento de establecer la multa", señaló Otamendi.
Tres Cromagnon al mes
Son muchas las comparaciones que suelen ensayarse tratando de dar una dimensión acabada de la cantidad de víctimas fatales que cada mes se registran por accidentes de tránsito. Posiblemente una de las más contundentes es señalar que, cada 30 días, se producen "tres Cromagnon", en referencia a los 189 muertos registrados en esa discoteca porteña frente a las 660 que cada mes se originan como consecuencia de fatalidades viales.
Comentá la nota