Busca que se amplíe a dos, la cantidad de personas por metro cuadrado. El concejo deliberante analiza el requerimiento.
La ordenanza que rige la actividad fue aprobada en el año 1995, y no ha sufrido modificaciones desde entonces, luego de lo sucedido en el boliche “Cromagnon”, las comunas adhirieron a la reglamentación que amplió el espacio físico en los locales nocturnos. La firma del acuerdo entre la comuna capitalina y los propietarios de los locales bailables que se emplazarán en la zona del Arroyo Fariñango, busca integrar ampliar la capacidad de las personas que ingresan a los eventos que realizan en horario nocturno.
Fundamentos
Entre los fundamentos que justifican el pedido de la municipalidad de la Capital, se encuentran la actualización, regulación y adecuación de los marcos legales vigentes con las condiciones actuales y los alcances de las estructuras, a la vez que se argumenta que las exigencias de infraestructura serán acordes a los usos y fines que se otorga a los locales.
El emplazamiento de la totalidad de los boliches en la zona del arroyo Fariñango, se encuentra dentro de lo requerido por las reglas de funcionamiento actual, en el proyecto enviado al concejo el Ejecutivo expone que la nueva zonificación y las características edilicias de los lugares donde funcionarán los locales nocturnos cumplen estrictamente las condiciones de permanencia e ingreso de los recurrentes.
El pedido de la ampliación de capacidad de los locales bailables habría surgido por parte de los propietarios de los boliches, la aprobación del concejo de esta normativa permitirá el ingreso del doble de personas por evento, lo que otorga mayores ganancias a los propietarios.
Actualización
La necesidad de actualización del código que regula la ejecución de acciones en distintos espacios, tanto públicos como privados, se suscitó en el último tiempo a raíz de los impedimentos que presenta en aspectos integrales de los proyectos que se pretenden realizar. Hasta proyectos planificados por la comuna debieron ser modificados por no encontrarse dentro de las exigencias del código que lleva más de 18 años sin cambios integrales.
A raíz de la falta de adecuación a los cambios en la actividad diaria y atendiendo las consideraciones y pedidos de diversos aspectos, la comuna remitió el proyecto con las modificaciones que a su entender son al concejo, para su conocimiento y análisis. Actualmente, los integrantes de la Comisión de Planeamiento y Obras Públicas se encuentran analizando los alcances de la presentación.
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