Culminó el plazo de inscripciones con pocas novedades. Ya se conoce el formato de las boletas. Lista final y consideraciones.
En primer lugar es hacer justicia mencionar que la idea primigenia de este sistema de elección para esta ocasión, partió del ahora candidato Víctor Hugo Ruiz, conocido empresario y vecino de Areco que ha tenido, además, participación destacada como columnista del espacio televisivo “Seamos Claros” que se emite por canales 2 y 7 de Cablevisión.
De formación profesional en lo económico y en lo político y de convicciones bien demostradas, su firmeza y sentido democrático lo llevaron a pergeñar esta idea de elección participativa- emulando otras parecidas aplicadas en otros distritos-, dando lugar a la opinión de los afiliados generalmente olvidados en estos procesos.
A Ruiz lo acompañaron después otros afiliados y dirigentes que terminaron de darle forma a la idea a través de una discusión civilizada y sin demasiada controversia ideológica a la luz de…¿con que argumento se podría negar la validez del procedimiento sin quedar expuesto a ser calificado mal?
Sobradas muestras hay en los últimos tiempos, de la designación de candidatos “a dedo” a través de unos pocos que seguramente se considerarían “iluminados” y dueños de la decisión de quienes tienen sus mismos derechos como afiliados radicales. Hoy aparecen en los medios todos los participantes como decididos y enfáticos defensores de la idea impuesta por unanimidad en reunión del radicalismo local, y eso está muy bien. Pero bueno es refrescar que muchos de ellos, si no lo negaron rotundamente, hicieron objeciones poco sustentables que, al tomar estado público, los obligó a tomar una decisión coherente con sus expresiones democráticas.
Más de uno lo demostró mientras llenaban las fichas que lo confirmaban como aspirantes a candidatos; es que es cierto que hubo presiones para que ello ocurriera, seguramente temores a quedar entre “la espada y la pared” y, evidentemente, la decisión llegó a pocas horas del cierre de la inscripción de candidatos. Por otra parte hubo reacciones de afiliados que de una u otra manera dejaron en claro que ya no aceptan órdenes “de arriba”, emanadas por dirigentes- algunos de valía y bien ganado prestigio es cierto-, pero fallidos en aplicar la democracia como método de elección; y los afiliados van animándose a tomar parte y decisiones de por sí, como corresponde.
Lo cierto es que habrá una contienda electoral limpia, democrática y transparente pese al descrédito que partió de algunos dirigentes, afiliados y hasta medios de prensa que pretenden ver “debajo del agua” y terminan frustrados o en “offside” por presagios no cumplidos.
Claro que queda otro paso importante como para que el sistema se complete: el afiliado debe concurrir masivamente a votar- la forma es muy simple-, en el Comité de Distrito el domingo 9 entre 8 y las 18 para dar respaldo a quienes serán sus representantes; después no habrá lugar para quejas. Tuvieron su oportunidad de manifestarse; si no la aprovechan “a llorar a otro lado”.
Ya no importa demasiado quien gane o quien pierda; hay un ganador y es la democracia participativa, con reglas de juego claras. Queda por cumplir lo que no muchas veces se da: “el que gana gobierna y el que pierde acompaña”.
Si eso no ocurriere habrase dado un paso atrás luego de esto que significa un gran paso adelante.
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