Tulio Pisetta y David Infante son algunos de los santiagueños que se solidarizaron con los afectados por el desastre. Continuaba anoche la remoción de escombros en busca de sobrevivientes.
Tulio Pisetta, un santiagueño nacido en Beltrán, vive de cerca el accidente desde el primer momento. Es estudiante de Medicina y tuvo la complicada tarea de recibir a los heridos en el Hospital Centenario, el más cercano y equipado para la primera recepción.
“Estaba realizando prácticas en el hospital, que se encuentra a diez cuadras aproximadamente del lugar de los hechos, cuando ocurrió la explosión. Fue muy fuerte. Y minutos más tarde comenzaron a llegar los heridos. Yo estaba realizando prácticas y junto a mis colegas hicimos curaciones, suturas, yesos y cirugías, mientras que los estudiantes avanzados ayudaron a recibir a los heridos y a tomar datos”, explicó sobre las tareas que realizó.
Sin embargo, todo tiene una doble carga emotiva porque Santiago Languia, uno de los desaparecidos del edificio, es un estudiante conocido de los santiagueños.
“Hay un joven muy conocido que se encuentra desaparecido. Estaba en el octavo piso y no lo podemos encontrar”, dijo Tulio, mientras en las redes sociales distribuyen imágenes del joven con la esperanza de que se encuentre en estado de shock en algún lugar de Rosario.
Y describió: “Todo lo que pasó afectó mucho a todos. La ciudad está totalmente paralizada y no se habla de otra cosa. Hay mucho dolor. Además, por tratarse de una zona emblemática”.
Y por otro lado, David Infante, otro estudiante de Medicina, también nacido en Santiago, se encontraba a 15 cuadras del edificio al momento de la explosión.
“Sentimos como un temblor. Vimos todo, las llamas eran más altas que los edificios y todo se prendía fuego. Ahora nos anotamos en la Universidad Nacional de Rosario para ofrecernos como voluntarios para colaborar en lo que se necesite. Los estudiantes pusimos una carpa y dimos información de los hospitales en los que se encuentran los heridos”. “Hay una conmoción terrible, la gente se solidariza, pero prácticamente no nos podemos acercar a la zona para no hacer ruidos y se puedan escuchar sonidos que puedan ayudar a rescatar a las personas”, contó.
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