Una charla diferente se dio en esta oportunidad con Andrés Fernández, quien fue parte de esta contienda y siempre lo lleva consigo.
“Durante muchos años se hizo una estrategia por parte del Estado de desmalvinizar; estamos en un periodo en el que es necesario como ex combatientes seguir haciendo lo contrario a lo que se venía llevando a cabo, es el camino que yo siempre seguí, creo que uno no puede defender lo que no ama, por eso importa dar a conocer esta realidad. En esto apuntamos a los jóvenes, ellos son quienes van a seguir con la bandera en alto en un futuro, y son quienes tienen que entender la verdad de esta contienda, es al menos como yo lo pienso”, concluyo
¿Cómo se topa esta realidad del ex combatiente y el artista?
Convivo con eso. Desde mi lugar como artista tambien me dedico a realizar funciones con mi obra “Silencio ficticio” de Malvinas, ahí puedo usarla como un disparador para hablar del tema y lo he podido presentar en distintos lugares del país. Me animé este año a inscribirme en distintos encuentros y festivales nacionales e internacionales. Lo que importa es poder llevar esta mirada del conflicto, esa es por lo menos mi responsabilidad.
¿Un ejemplo de la necesidad que hay es ver a los jóvenes llevando puesta la remera de Inglaterra por falta de noción del tema?
Me parece que cada uno tiene la libertad de realizar, hacer y ponerse las cosas que quiere, pero sí, tienen el derecho de saber primero que ha pasado en nuestra historia. La información y el bombardeo mediático de los países del primer mundo ha sido muy fuerte contra este país que es subdesarrollado o está en vías de desarrollo. Es lógico que los jóvenes estén hablando en inglés o utilicen internet con todo un inglés predominante. Tenemos responsabilidad de informarles, después con esa información ellos pueden hacer lo que les parezca correcto.
¿Cómo es la realidad del veterano?
A nosotros muchos nos recuerdan el dos de abril, después ni te reconocen en la calle, eso lo digo en la obra. Por eso no se busca desde nuestro lugar más que informar, no se trata de volver loco a nadie. Lo que uno cuenta es con la convicción de saber que todos tienen derecho de conocer una verdad vivida, después pueden o no estar de acuerdo.
¿Qué podés contar de Silencio ficticio?
La obra está en un proceso permanente de intercambio con la gente, es una obra que tiene una parte fundamental de mis vivencias personales antes, durante y después de la guerra. Tiene un contacto directo con el público y es un unipersonal que cuenta una historia de vida que conmueve mucho, hay fragmentos de las cartas de los héroes que están cuidando nuestra soberanía allá en Malvinas, como nuestro héroe santacruceño Jose Honorio Ortega. Todo esto hace una obra que moviliza mucho y se hace un debate, se contestan las preguntas, es en parte un ritual. Esta rondando los 40 minutos, le quiero agregar algunas escenas para que llegue a la hora. Por la respuesta y los comentarios de la gente saqué la conclusión de que es conmovedora la obra, hace reflexionar, habla sobre la guerra, Malvinas y muestra condición humana y nos deja pensando
¿Qué mensaje te gustaría dejar?
Creo que nosotros tenemos que ser formadores; desde mi lugar como veteranos de guerra tenemos que darle la oportunidad a toda la juventud para que se informe, pero que lo haga con todas las campanas, no sólo con la que convenga, nadie es tonto. Muchos de los jóvenes son los que más preguntan cuando está la obra, porque se ve que ellos tienen la misma edad que yo tenía cuando fui a defender la patria, y no fue en un jueguito.
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