Al menos dos de los tres policías sospechados por la muerte de la ex docente Carmen Rosa (47) en el barrio Los Potrillos de Garupá, quedaron más comprometidos en la causa que sumó rueda de reconocimiento y testimonios. Podrían desvincular a uno de los efectivos.
El lunes hubo una jornada de reconocimiento en el juzgado de Instrucción Nº 6 de Posadas. Ante los ojos de los testigos aparecieron el oficial, el cabo y el agente. Las mayores coincidencias apuntaron a dos de ellos según fuentes del caso.
De todas maneras la rueda de reconocimiento no es decisiva en la resolución de la imputación. Los mismos testigos que pasaron por la dependencia judicial son los mismos que afirmaron haber visto cuando Carmen Rosa fue subida a un patrullero desde la vivienda de una familia que la asistió y aquellos que reconocieron a la mujer acompañada de los efectivos a pocos metros del lugar donde apareció muerta.
Los testimonios son contundentes, y hay preguntas cuyas respuestas no están siendo formuladas por los sospechosos y cada vez se complican más. Si Carmen estaba desorientada a causa de la esquizofrenia que padecía ¿porqué no la llevaron a un centro asistencial?; si la mujer estaba en excelentes condiciones al momento de abordar el móvil ¿porqué después apareció muerta con la vejiga explotada, hematomas y el tabique fracturado?; ¿porqué no dejaron constancia en la comisaría 5ª de que iban en busca de la víctima?
El miércoles se presentará ante la Justicia el médico forense del Poder Judicial para ampliar la información con respecto a los resultados de la autopsia al cuerpo de la víctima.
La Jefatura de Policía dispuso el recambio de personal de la dependencia ubicada en el kilómetro 10 de la ruta 12, en Garupá, trasladó a todo el personal. Excepto al jefe y al subjefe de la comisaría quienes seguirán al frente por lo menos por ahora.
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