Se complica más la salud de Seba Dávalos

Se complica más la salud de Seba Dávalos
El posadeño de 8 años internado hace dos años en el Garrahan a la espera del trasplante del corazón, se mantiene con vida con un respirador y su cuadro general cada vez es peor.
Un grupo de cerca de doscientas personas se congregaron ayer sábado a la tarde frente al Hospital de Pediatría Juan Garrahan para realizar un abrazo solidario a la institución y una suelta de globos con el objetivo de pedir la donación de un corazón para el niño posadeño Sebastián Dávalos, que se encuentra internado en estado grave a la espera del trasplante.

La convocatoria se realizó a través de las redes sociales y también incluyó una bicicleteada por los principales medios de comunicación de esta ciudad con la intensión de comunicar a la población la necesidad de que alguien en algún lugar del país pueda donar el corazón que necesita este niño misionero para seguir viviendo.

“Agradezco infinitamente a todas las personas que con afecto nos ayudan a transitar este duro momento y en especial a toda la gente de Posadas que nos hace sentir que están cerca nuestro” señaló a EL TERRITORIO, la hermana de Sebastián, Carolina.

Luego dijo que “hace dos años que Sebastián vive adentro del Hospital Garrahan y un año que esta conectado a una maquina llamada Berlín, que ayuda a que su debilitado corazoncito siga latiendo”. Luego agregó que “ya es tiempo que alguien oiga nuestro pedido desesperado porque mi hermanito ya no puede seguir conectado a tantos aparatos”.

Carolina comentó que “además desde hace dos días está cursando una infección en los pulmones y con un respirador artificial lo que hace el cuadro mas difícil aún, por eso ruego que alguien se apiade de este pobre niño y le done el corazón que tanto espera”.

Pero no sólo se trasladaron a Buenos Aires los familiares de Sebastián para acompañar al pequeño, sino que también otras personas decidieron venir desde la tierra colorada para ayudar a levantar voces que pidan el vital órgano para este niño de 8 años. Es el caso de Sebastián Di Rago, que ayer se puso un traje de payaso y ayudó a dibujar una sonrisa en los preocupados rostros de los familiares y amigos del niño que se encuentra en primer lugar en la lista de espera del Incucai. “Conozco a Sebastián desde que era un bebé y me apena mucho todo esto que le tocó vivir, pero sé que la energía y las oraciones de todos los que lo queremos van a lograr el corazón que necesita” explicó el artista a EL TERRITORIO.

Mariana Vázquez trabaja en la organización no gubernamental ‘Juntos por los niños’ y fue una de las personas mas activas en las redes sociales al momento de organizar esta reunión y suelta de globos para pedir la donación de un corazón para Sebastián. “Es necesario que la gente tome conciencia de que la donación es una decisión de amor que le puede dar vida a otra persona que de lo contrario no podrá vivir, por eso pedimos a todos los argentinos que tengan en cuenta que en este Hospital Garrahan hay muchos niños que esperan esa decisión” señaló a este diario.

Ayer también asistió al acto, el deportista tucumano Héctor Manca, que recientemente integró la selección argentina que participó en Sudáfrica del Mundial de Deportistas Transplantados. “Hace 10 años que recibí un transplante de hígado y se lo que es estar en una lista de espera. Por eso estoy acá con Sebastián y su familia para ayudarlos a que no caigan, porque solamente los que pasamos por eso sabemos lo que se siente” explicó a EL TERRITORIO el joven tucumano.

Cabe recordar que Sebastián Dávalos fue trasladado desde el Hospital de Pediatría de Posadas en diciembre del 2.011 por un cuadro de miocardiopatía dilatada.

Debido a esa patología el niño fue inscripto en lista de espera del Instituto Nacional Unico de Coordinación de Ablación e Implantes (Incucai) a la espera de la donación de un corazón. Y mientras espera la donación del vital órgano, permanece conectado a una maquina del tamaño de un lavarropa, llamada Berlin, que ayuda a que su corazoncito siga latiendo.

La familia Dávalos es del barrio Tajamar de Posadas y Sebastián cursó su primer grado en la Escuela Número 3 a la que sueña con regresar algún día, luego que reciba el transplante de corazón tan esperado.

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