Se complica el comienzo de las clases en la Provincia

Es por la medida de fuerza que definirán hoy auxiliares de la educación. Rechazan la propuesta de aumento de la Provincia. Y denuncian que su situación salarial los convierte en "indigentes dentro de la administración pública".
"Trabajadores de segunda, en estado de indigencia". Así se sienten los auxiliares de la educación de la provincia de Buenos Aires, que hoy definirán medidas de fuerza ante la falta de una propuesta salarial superadora por parte de las autoridades bonaerenses.

Las protestas serán realizadas por porteros, cocineros y ayudantes, lo que generará serias dificultades para el dictado de clases, como así también paralizará el funcionamiento de los comedores escolares.

"La propuesta del gobierno es insuficiente y hasta temeraria, porque no sólo el monto es pobre, sino que también se pagará en dos veces, cuando los auxiliares de la educación, por los salarios que percibimos, podemos ser catalogados como trabajadores indigentes dentro de la administración pública", señalaron a Hoy Susana Mariño y Ricardo Ruiz, secretaria de prensa y secretario gremial del Soeme, gremio que representa a trabajadores de la educación y la minoridad de la Provincia.

"Lamentamos que esta situación afecte a los chicos y a sus padres, pero nosotros somos los perjudicados. Hacemos grandes esfuerzos para alimentar a los chicos y mantener las escuelas, pero la situación no da para más: los compañeros ni siquiera tienen recursos para pagarse el colectivo. El responsable es el gobernador. Está mintiendo, o está mal informado, cuando dice que las clases comenzarán con normalidad con el insuficiente aumento que nos quiere dar. Nos tratan como si fuésemos trabajadores de segunda", aseguraron los dirigentes.

La propuesta del gobierno a los estatales consiste en otorgar un aumento de 19,5% en la masa salarial, lo que implicaría una inversión de $ 950 millones, para los trabajadores estatales encuadrados en la ley 10.430, entre los que se encuentran los auxiliares. Eso equivale, en el caso de los porteros, cocineros y ayudantes, a $ 350, cuando el salario de un auxiliar es, en promedio, de $ 1.490. Este haber, claro está, no permite cubrir la canasta básica.

Además, la oferta de aumento, que no será aceptada, contempla que se pague en dos veces: $ 180 a partir de marzo y otros $ 170 en junio.

Esta recomposición no alcanza a paliar la pérdida del poder adquisitivo causada por la inflación. Concretamente, en 2009 los estatales recibieron sólo un aumento del 10%, cuando la inflación fue superior al 15%. En tanto, prácticamente todos los analistas económicos serios estiman que en 2010 el aumento del costo de vida será superior al 20%, lo que ahondaría aún más el deterioro salarial, dado que la administración pretende clausurar la paritaria durante todo lo que resta del año.

Ante este grave conflicto, representantes del Soeme de todos los municipios bonaerenses se reunirán hoy, a las 10, en la sede central del gremio, donde definirán las medidas de fuerza.

El caballito de batalla que esgrimen en la Provincia, especialmente el director de Escuelas, Mario Oporto, es que no existen fondos para mejorar la oferta salarial. Pero lo que no se menciona es que la Nación retiene indebidamente fondos que deberían ser girados al fisco provincial, y que no se reclaman debido a la relación política que mantiene Scioli con los Kirchner. Concretamente, de cada $ 100 que recauda la Nación, menos de $ 27 van a las provincias, cuando el piso establecido por la ley de Coparticipación es de $ 34. Por ese mecanismo, Buenos Aires perdió $ 6.500 millones el año pasado, dinero que hoy hubiese permitido mejorar sustancialmente los salarios y hacer importantes inversiones en salud, educación y seguridad.

Cómo impactará la medida de fuerza

El paro que decidirá el gremio Soeme tendrá un fuerte impacto en los establecimientos educativos. Actualmente, 3 millones de alumnos se alimentan en 10 mil establecimientos educativos de la Provincia, y todos son atendidos por trabajadores que hacen verdaderos malabares, por los escasos recursos que destina la Provincia. Concretamente, el gobierno bonaerense está destinando dos pesos por cada plato de comida, cuando en Capital Federal el mismo servicio se cobra 7,80 pesos.

Además, al adherirse los porteros, no se podrá realizar la tarea de limpieza en las escuelas, lo que generará falta de higiene que tornará imposible el dictado de clases.

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