Godoy Cruz, que mostró parte del repertorio que propone Almirón, gustó y goleó a un Maipú que jugó un buen primer tiempo y se desinfló en el complemento. En ocho días, la hora de la verdad.
Paulatinamente, el Tomba va cambiando su fisonomía. Arriesga, propone, intenta, presiona, se esfuerza. A la hora de recuperar, todos se ponen el overol. A la hora de jugar, hasta el Oso Sigali se anima a salir desde el fondo y mete un pase milimétrico para Castillón, quien, en complicidad con Murcia, se encarga de poner en ventaja a Godoy Cruz.
Si hasta el mismísimo Castillón parece otro. A su velocidad y movilidad por todo el frente de ataque le está agregando algo fundamental: gol. Da la sensación que haberse puesto en la pretemporada unas cuantas veces (casi siempre) la pechera de los suplentes le hizo bien al rosarino. La lesión de Jonathan Ramis le abrió la puerta, y seguramente comenzará siendo titular en el debut ante Argentinos.
Enfrente había un rival del Argentino A, es cierto. Pero, por momentos, el equipo de Sperdutti tuvo argumentos para desnudar algunas falencias a espaldas de los carrileros. Hasta que se quedó sin gas... Y el Tomba lo aprovechó.
El trabajo persistente está comenzando a verse. Fernández y San Román entienden lo que se juegan, Aquino conduce, Castellani acompaña, y el Tomba comienza a asemejarse a un equipo.
Dentro de una semana, en La Paternal, te queremos ver así...
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