Como en el dique, pero en Rivadavia

Es en los Esteros de Zonda, a los que mucha gente fue ayer para festejar la Navidad dándose un chapuzón.
Desde hace 10 años la familia Fernández acostumbra a celebrar la Navidad en el Dique de Ullum. Pero esta vez lo hizo en los Esteros de Zonda, en Rivadavia, en la zona del Parque Federico Cantoni. Y por 2 razones fundamentales: primero, porque las playas de este espejo de agua están cerradas debido a la sequía y está prohibido bañarse o realizar cualquier actividad acuática en el perilago; segundo, porque en los esteros la gente puede bañarse y tomar sol gratis. Ayer, en familia o con amigos, muchos decidieron pasar el día en este lugar. Tal como lo previó la Policía, que montó un puesto fijo de control en la zona que funcionará hasta marzo, cuando finalice el Operativo Sol Sanjuanino.

Ismael y Mauricio desafiaron el peligro, captando la atención de quienes, de a poco, iban llegando al lugar. Se arrojaron al agua desde unos tres metros de altura, usando como trampolín la estructura de hormigón que hay debajo de uno de los puentes. Y sin saber qué tan profundo era el cauce del agua en ese lugar. "Vieron que no nos iba a pasar nada" dijo uno de ellos a sus amigos que prefirieron tirarse a tomar sol sobre la tierra húmeda antes que darse un chapuzón. Estas palabras sirvieron de aliento para que otros chicos que llegaron, cargando las conservadoras y con los toallones al cuello, decidieran quedarse en este sector de los esteros y probar el vértigo de arrojarse al agua desde las alturas. Aunque desde otro lugar. Lo hicieron desde la falda del cerro.

En menos de 20 minutos, y antes del mediodía, los adolescentes coparon este sector sur de los esteros. Y las familias tuvieron que buscar otro lugar donde instalarse.

La mayoría eligió el sector medio de esta cauce de agua, ya que el extremo norte también estaba copado por chicos: aquellos que fueron en pareja y que prefirieron la intimidad que la arboleda y los arbustos generan en ese tramo.

La familia Silva llegó a los Esteros de Zonda a eso de las 11 horas, tal como lo hace habitualmente los fines de semana. Pero el lugar que suele ocupar debajo de un frondoso aguaribay ya estaba ocupado. Allí se habían instalado los Páez que, por primera vez, habían llegado a los esteros para pasar un día de campo. Con conservadoras, sillas playeras y hasta una sombrilla que no tuvieron necesidad de usar, gracias a la arboleda. Dijeron que la cargaron en el auto por costumbre, ya que todos los 25 de diciembre siempre fueron de picnic al dique.

Los Castro también ayer fueron por primera vez a los esteros. Y se manejaron con precaución. Instalaron la carpa a tres metros del agua, porque no sabían si el caudal podía crecer con el transcurso del día, y sólo se animaron a mojarse los pies por miedo a quedarse enterrados en el fondo.

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