"Como comandante soy el único responsable de la actuación de mi tropa"

Lo manifestó ex Jefe del IIIº Cuerpo del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez en el comienzo del tercer juicio oral y público que se realiza en Tucumán por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar. Hoy se realizará la segunda jornada.
El juicio por la denominada causa “Romero Niklison”, que comenzó ayer en la provincia de Tucumán y tiene como imputado al represor Luciano Benjamín Menéndez, busca “encontrar un castigo para los responsable después de años de lucha en la búsqueda de la verdad y la justicia”, lo manifestó María Alejandra Romero Niklison, hija de una de las víctimas que actúa como querellante antes de iniciarse el debate.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán, integrado por los jueces Gabriel Casas, Carlos Jiménez Montilla y Luis López procurará determinar la responsabilidad de Menéndez y del otro imputado, el ex comisario Roberto Heriberto Albornoz, en el hecho ocurrido el 20 de mayo de 1976 en Tucumán.

Menéndez, quien enfrenta el tercer juicio por delitos de lesa humanidad en la provincia y fue encontrado culpable en las dos ocasiones anteriores, sigue el desarrollo en una sala especialmente equipada, aislado del público presente en las audiencias por cuestiones de salud.

En ese lugar, el ex comandante del IIIº Cuerpo del Ejército durante la última dictadura siguió el debate a través de un sistema de audio y video. Sin embargo, tras un cuarto intermedio, el ex comandante abandonó esa habitación y decidió hablar ante los jueces, aunque se negó a responder preguntas.

Al leer un texto que tenía preparado, defendió su accionar durante el proceso militar y aseguró que hacía uso del derecho de hablar porque "no puede callar la verdad ante tanta mentira".

"Como comandante soy el único responsable de la actuación de mi tropa. Por eso a mis dignos subordinados de entonces no se les debe imputar nada y menos privarlos de la libertad", lo señaló.

Como ya lo hizo en otras oportunidades, Menéndez sostuvo que no declara "ante nadie que no es su tribunal natural" e insistió: "estos juicios son incostitucionales".

Por su parte, Albornoz, el otro acusado, decidió no declarar.

María Romero Niklison, también recordó que “esta causa se inició en el año 2000 en búsqueda de la verdad y de la justicia y ahora se transforma en la búsqueda de una pena para los responsables”.

“Esto sucedió durante un operativo conjunto de militares y policías que tomaron por asalto mi casa, donde funcionaba una organización montonera”, dijo la querellante antes de comenzar el juicio en los tribunales federales de esta provincia.

“Yo tenía un año y ocho meses, pero entiendo cual fue la opción de vida de mi madre, siempre abocada a la búsqueda de la construcción colectiva de un proyecto de país distinto con igualdad para todos, accesos a la salud y educación y una economía que no sea para unos pocos”, agregó.

Según lo expresado por Romero Niklison, su madre participó de la huelga azucarera tucumana que se hizo en aquellos años “defendiendo el derecho al trabajo que tenían las personas”.

En la casa de la familia, ubicada en el barrio Echeverría, de la capital tucumana, el 20 de mayo de 1976, María Romero Niklison mantenía una reunión con otros cuatro militantes de la organización Montoneros.

De acuerdo con constancias del expediente, fuerzas conjuntas del Ejército y de la policía provincial tomaron por asalto la casa de los Romero Niklison y, simulando un enfrentamiento, asesinaron a todos los moradores.

Uno de ellos, Fernando Saavedra Lamas, había logrado huir pero fue acribillado en una iglesia cercana, donde trató de esconderse.

Los cuerpos sin vida de las víctimas fueron llevados a la jefatura de la policía de Tucumán y posteriormente inhumados en fosas comunes ubicadas en el cementerio del Norte de San Miguel de Tucumán.

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