Luego de un allanamiento en esa dependencia policial se hallaron restos de sangre de Alejandro Sosa, el hombre de 46 años que falleció el lunes dentro de la comisaría. El vínculo entre uniformados y delincuentes, en la mira
Por tal motivo, la auditora general de ese área de la Policía, Viviana Arcidiácono, ordenó este sábado una serie de constataciones en la comisaria, tras las cuales dispuso la desafectación del comisario Guillermo Daniel Reginati y de otros seis uniformados -el ayudante de guardia y todos los que participaron del traslado de la víctima-. A esos siete policías en concreto se los acusa de negligencia por omisión e incumplimiento de sus deberes.
El informe oficial difundido el pasado jueves concluyó en que Alejandro Sosa falleció tras “descomponerse” en la comisaría (ver notas relacionadas). La autopsia determinó que Sosa tenía fracturas en sus costillas que lo perforaron el hígado y otros golpes.
La historia comenzó el viernes 8 de marz, cuando la víctima había denunciado un intento de robo a su casa. Sosa contó que hizo un disparo al aire y que en un momento estuvo cara a cara con uno de los delincuentes.
El lunes siguiente, el día de su muerte, Alejandro habría visualizado a ese sujeto a dos cuadras de su casa, junto a un mecánico y un policía de apellido Córdoba. Sosa se les acercó, los interpeló pero el oficial sacó su arma y lo corrió hasta su casa. Tras romper la puerta de entrada de la vivienda de Sosa, lo golpeó hasta quitarle literalmente los dientes, cuestión comprobada posteriormente en la autopsia.
Mientras la madre de Sosa llamó al 911, Córdoba pidió un móvil para trasladar a su víctima a la comisaría. Horas después, previo paso por la seccional, cuando llegó al hospital, Alejandro Sosa ya estaba muerto. Desde la comisaría aseguraron que había fallecido durante el traslado, pero los médicos echaron por tierra esa teoría al comprobar que Sosa había fallecido al menos dos horas antes de ingresar al centro de salud.
La querella sostiene que de haber sido trasladado antes, podría haber sobrevivido. Aunque a Sosa le habían iniciado una causa por el robo de una moto, la familia de la víctima dijo que tiene “sospechas fundadas de trabajos entre policías y grupos delictivos” y los investigadores sospechan que a Sosa lo asesinaron a golpes justamente para encubrir el vínculo del policía con delincuentes.
Además del relevamiento del comisario y de otros seis policías de la seccional tercera hubo desplazamientos a distintos destinos de otros 30 uniformados.
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