“El proyecto estaba, pero hubo que apurarlo”, admitió el director del hospital, doctor Gustavo Carestía. Aún no pudo confirmar si, efectivamente, se van a incorporar policías a la vigilancia.
Las medidas de seguridad que iban a implementarse en los próximos meses en el Hospital Municipal debieron anticiparse y hoy comenzarán a colocar botones antipánico en los seis consultorios de la guardia, salas de ingreso, recepción y office de enfermería.
Así lo anunció ayer el director del sanatorio, doctor Gustavo Carestía, luego de que la semana pasada una paciente que ingresó a la guardia agrediera a la infectóloga María Laura Spadaro.
“Lo haremos con presupuesto propio. No era la idea concretarlo ahora, pero las circunstancias nos obligó”.
El directivo dijo que posteriormente se instalarán cámaras de seguridad en diferentes lugares de la guardia, de manera que funcione un sistema de monitoreo.
“Todas las computadoras, a su vez, contarán con un botón de alarma que sonará ante un caso de inseguridad en el conmutador del hospital”, agregó.
Carestía indicó que si bien la idea es recuperar los efectivos policiales que tiempo atrás custodiaban la zona de emergencias, dicho servicio aún no se confirmó.
“Hay que seguir dialogando”, advirtió, para agregar que, en caso de no lograrse, se incrementará el número de vigiladores privados.
Reuniones
En tanto, hoy por la mañana tendrán lugar sendas reuniones entre el directivo y la asociación de profesionales, por un lado, y con las jefa y subjefa de la guardia, doctoras María López Lallo y Gladys del Brutto, respectivamente.
“Trataremos de abordar cómo empezaremos a conectar los botones y otros temas relacionados con lo sucedido”, dijo Carestía.
Jefes de guardia, médicos y enfermeros se encuentran preocupados por los sucesivos hechos de violencia que se registran desde hace años.
Meses atrás, incluso, la asociación de profesionales ocupó la banca 25 del Concejo Deliberante para relatar la situación laboral de todo el personal y reclamar el retorno de la custodia policial.
Después del hecho de Spadaro se intentó dialogar con la policía y si bien el canal está abierto aún no está confirmada su presencia en el lugar.
Los profesionales, además, están abocados a hallar alguna manera de evitar que quien propicia una agresión se retire de la guardia “como si nada hubiese sucedido”.
“No puede ser gratuito lo que nos está sucediendo. De alguna manera se los debe hacer pagar”, opinó días atrás el doctor Gustavo Piñero, miembro de la asociación de profesionales.
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