La obra tiene una duración de un año y dos meses. Se lleva adelante con un sistema de premoldeado y va a buen ritmo, aseguró el capataz de la obra. Alrededor de 20 personas trabajan y deben hacerlo en sincronía con las mareas.
José Garrido, capataz de la empresa, explicó algunos de los trabajos que se realizan en el obrador que se instaló frente al mar y que tiene por objetivo la construcción del muro de contención. Se trata de un paredón de unos 800 metros que contendrá la fuerza del mar y sujetará al acantilado erosionado.
En semanas anteriores estuvieron probando los materiales en la playa para ver su comportamiento y en la actualidad se están completando los áridos, que conformarán la cama en la que se instalarán los sea hive (colmenas marinas). El muro se extenderá hasta el Hospital Alvear.
“Se usan bolsones con piedras, canto rodado, que hacen de contención. Luego se aplican gaviones (canastos con piedras) y sobre eso van los zetas que conforman la pendiente y sobre ellos los sea hive, que asemejan una colmena” explica. Estos elementos absorben la energía del mar que tanto con la pendiente como con la forma hacen que vaya perdiendo potencia a medida que golpea. “Este sistema permite que el mar entre, penetre y pierda fuerza a medida que va filtrando la fuerza de las olas”.
La construcción es relativamente rápida pero los trabajadores dependen de las mareas. Tienen que tener en cuenta las mareas que van cambiando. Son unos 20 trabajadores los que realizan esta actividad.
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