Los 37 parquímetros comenzarán a funcionar en la cabecera de San Justo en forma experimental por un mes.
A partir de hoy estará operativo el sistema, mientras que los usuarios podrán acceder a la posesión del llavero inteligente que se utilizará para abonar la tarifa. El primer equipo tendrá un crédito de 30 pesos, equivalente al monto que deberá pagar cada automovilista que realice su adhesión al sistema.
El precio de la hora de estacionamiento se mantendrá en 2 pesos y a quienes tengan el llavero inteligente se les fraccionará cada 15 minutos de uso del espacio público. En el caso de automovilistas que vengan de otra localidad y no tengan el llavero, podrán comprar un crédito virtual válido por 3 horas de estacionamiento pero en este caso, no será fraccionado. Para ello habrá locales debidamente identificados donde se podrá hacer la transacción.
El trámite para obtener el llavero implica concurrir a la oficina ubicada en 9 de Julio 1.880, con la Tarjeta Verde del automóvil, el documento personal o la licencia de conducir del interesado. Vale resaltar que cada llavero corresponderá a un coche en particular, sin importar quien lo conduzca.
Se abre ahora el interrogante sobre la conducta de los automovilistas, respecto a la aceptación del sistema tarifado o si se buscará algún atajo para evitar el pago del estacionamiento. Ante ello, la Secretaría de Gobierno tiene la potestad de ampliar el área donde se aplicará la medida, según las necesidades de normalización del tránsito vehicular. Es que, en su edición del 28 de mayo, LA MAÑANA publicó un relevamiento realizado por una consultora local, según el cual apenas tres de cada diez comerciantes pagarían la tarifa por el estacionamiento medido en el área central de la ciudad.
Un dato singular en referencia a esta encuesta es que el estacionamiento medido comenzó a estudiarse hace casi una década a partir de un pedido del Centro Empresarial y de Servicios y que el 65, 2 por ciento de los encuestados se pronunció a favor de su implementación, lo que evidencia que los sanfrancisqueños son muy cuidadosos con su bolsillo.
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