Esta tarde firmarán el contrato con la empresa que intervendrá en el complejo San Jerónimo. También entregarán los certificados a los 11 consorcios. Los vecinos esperan con expectativa.
Hoy el gobernador Antonio Bonfatti y el intendente José Corral encabezarán el acto para la firma del contrato con la empresa que llevará a cabo las obras de mejoramiento en el Fonavi San Jerónimo, en barrio Centenario. La rúbrica será con la empresa Cocyar SA, la ganadora de la licitación. En el mismo encuentro también se entregarán certificados a los 11 consorcios conformados en el complejo habitacional y 14 escrituras de viviendas.
Esta actividad tendrá lugar a las 17 en la escuela Nº 1.258 Simón Bolívar (Malvinas Argentinas y 10 de Junio) y significará una bisagra para los vecinos, un antes y un después de una larga espera, y la culminación de una primera etapa para arrancar la segunda y así cerrar el círculo. Es también una gratificación para las instituciones y organizaciones que forman la red de barrio Centenario y que empezó a trabajar hace más de un año en este proceso.
En primer lugar, Bonfatti rubricará el contrato que habilitará a la empresa Cocyar SA a dar inicio a las obras de mejoramiento del barrio, que demandarán una inversión de 32.698.710 pesos e incluyen la reparación de fachadas, escaleras e instalaciones de los edificios, y refacción de los espacios públicos, entre otros arreglos. Hoy también se empezará a armar el obrador, en un predio de la manzana 2.
Un largo proceso
Guillermo Cherner pertenece al Centro Socialista La Vertiente del Sur y junto a las otras instituciones llevó adelante todo el proceso de capacitación, organización y conformación de los consorcios. “Todo comenzó a mediados de 2013 cuando nos enteramos que se ponía en marcha este programa, y junto con las instituciones empezamos a recorrer el barrio. Lo primero fue detectar cuáles eran las deficiencias más comunes y generales de todas las manzanas y así hacer una presentación para saber por dónde empezar a trabajar el tema de obras”, contó a Diario UNO sobre cómo se puso en marcha este proceso.
Luego arrancó el segundo proceso que era la capacitación de los vecinos para la conformación de los consorcios. “Junto con las instituciones hicimos una muy buena convocatoria que de alguna manera dio inicio a todo el proceso que vino después que fue la conformación y llegamos a hoy donde las 11 manzanas tienen su propio consejo de administración”, resumió Cherner sobre cómo continuó.
Al principio costó un poco, pero luego se produjo un efecto contagio. A fines de abril de este año, funcionarios de la Secretaría de Estado del Hábitat y vecinos del barrio Fonavi San Jerónimo, junto a representantes de la Red de Instituciones de Barrio Centenario, participaron de la asamblea en la que se conformó el primer consorcio. La convocatoria tuvo lugar en el centro de la manzana 2 y congregó a más de 100 personas. Esta acción se repitió en el resto de los edificios y uno a uno se fueron armando. Le siguió la 9, más tarde la 4, la 1, y la 5; luego la 3, la 12 y la 8; y por último la 10, la 11 y cerró esta ardua tarea la 6.
“Al principio fue muy duro. Las primeras manzanas en conformar consorcios lo hicieron con mucha expectativa pero siempre con mucha desconfianza. Pero manzana a manzana se fueron armando y en las últimas íbamos a las reuniones con mucha confianza y alegría. Ya se habían difundido en el barrio los cambios que se iban a producir y ya nadie quería quedarse afuera. Fue un efecto dominó muy importante y hoy estamos con los 11 consorcios en funcionamiento”, detalló el representante de La Vertiente del Sur.
Los primeros cambios
Los cambios comenzaron a notarse rápidamente. Cherner recordó que cuando se hicieron las primeras reuniones eran debajo de un solo foco de luz y más tarde todas se fueron iluminando y el aspecto cambió de manera radical. “Enseguida se empezó a ver cómo las manzanas resolvieron el tema de la basura, de la poda, la limpieza y con más luces. Si se camina por el barrio y si bien el cambio se va a notar cuando se hagan las obras, ya se observa un barrio totalmente distinto a lo que era hace un año”, contó más adelante.
Es por eso que lo que va a suceder hoy es un ventana que va a permitir ver el gran cambio que llegará en poco tiempo. “Este programa, como su nombre lo indica, es un esfuerzo compartido. La primera etapa que era el esfuerzo mayor de los vecinos era volver a rearmase, a encontrar espacios de diálogo y así culminó esta instancia y lo hizo hasta con una mesa interconsorcial con los once grupos en funcionamiento. Y además sigue el efecto contagio porque el Centro de Jubilados por ejemplo está tratando de ver qué proyecto puede poner en marcha”, dijo desde la organización.
Y para finalizar, Guillermo Cherner aseguró: “Lo que arranca ahora que no es menor y no puede dejarse de lado son las obras mayores que el barrio necesita para otra vez ponerse en condiciones como lo era hace varios años y de alguna manera va a cerrar el círculo completo entre las necesidades de intervención en cuestiones más macro y también en los temas más puntuales que tienen que ver con la organización de los vecinos”.


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