Algunos extendieron sus horarios de venta para evitar aglomeraciones.
Sin embargo, admiten que esperan que el pico de ventas alcance su punto más alto entre mañana y el miércoles, cuando ya la mayoría de los santiagueños termine de cobrar sus salarios. En este sentido, un comerciante dedicado a la venta de uniformes aseguró a Nuevo Diario que durante el viernes y sábado, "no sólo logramos recuperar el ritmo de ventas luego del parate obligado que tuvimos en enero, sino que hasta el momento el nivel de comercialización es mejor al registrado en el inicio de clases del año pasado". Además, indicó que "muchos padres optaron, a diferencia de otros años, comprar más elementos para que puedan terminar con éstos el ciclo lectivo". "Hay un buen nivel de ventas en todos los locales, a tal punto que estamos notando que se está vendiendo más cantidad de productos que el año pasado", señaló al tiempo que ejemplificó que "el año pasado muchos llevaron una sola remera, en cambio este año la situación cambió y optaron por comprar entre dos y tres".
Por su parte, indicó que esta gran afluencia de clientes los obligó a que abrieran sus puertas más temprano de lo habitual para evitar que la gran cantidad de personas dificulte la venta. Asimismo, el comerciante también aseguró que se está evaluando la posibilidad de que la semana entrante "trabajemos en horario corrido".
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