Consideraron que los tachos pueden ser una solución ambiental pero que es fea para la vista.
“No se nota una diferencia si hay más higiene en las veredas”, comentó un comerciante del rubro indumentario de calle San Martín y Pringles. Mientras que un colega de una papelería, ubicada sobre Colón y Pringles, argumentó que deberían testear si la aplicación da resultados. Para eso consideró que el tiempo es fundamental.
Un taxista se quejó porque aún “los empleados no le encuentran la mano al sistema hidráulico y tardan como siete minutos para vaciar y limpiar un contenedor”.
“Dicen que van a sancionar a los que sigan colocando la basura en los cestos de las casas. Falta información de cómo funciona, me enteré más por la tele y la radio. De todos modos estoy de acuerdo con la división de la basura por una cuestión ambiental”, comentó un joven vendedor de un quiosco en 9 de Julio y Rivadavia.
Los comerciantes consultados por este medio aseguraron que recibieron folletos explicativos sobre el sistema y confirmaron que no se les entregaron bolsas de colores. “En mi caso todo lo que aprendimos fue por motu propio. Siempre separamos la basura, es una filosofía de la empresa”, explicó el comerciante de la papelería.
Los contenedores grises están sobre la calle, tienen el tamaño de un “Fitito” y el suelo está pintado de amarillo. Sobre ambos costados cuenta con dos “pianitos”, como tope para los autos.
Los residuos hay que separarlos en secos y húmedos. La Municipalidad dispuso dos tipos de colores de bolsas según el contenido. En el caso de las verdes, debe ir todo material seco (inorgánicos) como cartón, papeles, plásticos, pañales descartables, envases, botellas, telas, vidrio.
En las bolsas negras, o en su defecto blancas, deben contener los residuos húmedos u orgánicos, como restos de comida, café, hojas secas, yerba, cáscara de huevo o saquitos de té.
Fuentes de la Dirección de Recolección de Residuos informaron que los contenedores no son ni sirven para arrojar escombros. En ese caso, el interesado debe comunicarse al 0-800-6666-751, la línea gratuita del Municipio, y solicitar que la gente de Espacios Verdes pase por el domicilio a buscarlos.
Los primeros 80 contenedores se emplazaron en las calles Chacabuco, Colón, 9 de Julio, Pedernera y avenida Illia. Sobre las que corren en sentido este-oeste hay un tacho en la mitad de cuadra. Mientras de norte a sur hay hasta dos contenedores por cuadra, en las esquinas, sobre todo en las calles que tienen pocos locales comerciales. Los restantes se irán extendiendo hasta abarcar el perímetro que enmarcan las 4 avenidas.
El director de Medio Ambiente Municipal, Roberto Espinosa, dijo que el primer día de funcionamiento ya habían colocado un perro muerto en uno de los contenedores y que esa no es la utilización del sistema. Consideró que se trata de un problema cultural. “Se tiene que hacer una tarea ardua de capacitación y educación”, reconoció aunque es consciente que esa tarea será “a largo plazo”.
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