A algunos les gusta que estén, aunque sólo se paseen con sus trajes verdes oliva y nunca los vieron en acción . A otros, no; preferirían que haya otro tipo de políticas inclusivas y no que espanten a los marginales del microcentro. Miradas de los quilmeños.
Los comerciantes consultados que tienen su local sobre la calle Rivadavia, coincidieron en que los oficiales no se encuentran presentes al momento de cerrar sus locales, es decir, en el turno noche. En cambio, dos de los comerciantes que se encuentran frente a la plaza San Martín cuentan que de noche los gendarmes caminan por la plaza pidiendo documentación y vigilando a los grupos de jóvenes. Ninguno de los consultados notó medidas represivas en los gendarmes, ni tampoco acciones muy relevantes; la mayoría de ellos coincide en que sólo los ve pasar como si estuviesen paseando .
NO A LA REPRESIÓN
Liliana Morales (52) es empleada en un centro de copiado, y frente a la presencia de gendarmería cree que es un cambio positivo. Sin embargo, considera que la zona del comercio en el que trabaja es tranquila. Admite que ya no ve tantas caras raras , y que no cree que sea apropiado compararlo con la época de la Dictadura. Leonardo Bartolomé (35) es empleado de la librería El Alejado ; estuvo de vacaciones mucho tiempo, por lo tanto no nota tan de cerca la presencia de gendarmería. Sin embargo, cree que es una solución sencilla que demanda la clase media pero que no tiene cambios de base, es decir, considera que es una medida superficial. No cree que la solución a la inseguridad sea excluir a los marginados, sino que la solución está en la inclusión, la solidaridad y el amparo. Priorizar la igualdad de condiciones antes que la represión, el castigo y la exclusión. Considera que si bien el estado kirchnerista critica la clase media, responde a ellos favoreciéndolos con medidas tales como poner a gendarmería a limpiar la ciudad .
Comentá la nota