Los dueños de restoranes y otros locales se reunirán hoy en la Comuna de Capital, donde se plantearán los detalles de la obra, que durará 7 meses. Temen la pérdida de clientela
La remodelación en la calle Arístides Villanueva, que alberga al polo gastronómico y de diversión nocturna más importante del Gran Mendoza, tiene preocupados a los comerciantes por el tiempo de las obras, que se extenderán siete meses. Por ello habrá una reunión hoy a las 9.30 en la Municipalidad de Capital. Algunos ya adelantaron que plantearán que se deje media calzada libre mientras se realizan los trabajos, para no perder clientes como ocurrió en otras calles.
Los comerciantes escucharán los detalles de parte del intendente Rodolfo Suárez y también presentarán sus propuestas.
Desde la Comuna afirmaron que se tratará de minimizar el impacto que implicarán los cortes de calles y veredas que contemplan las refacciones.
“A mí me parece que si cortan la mitad de las calles y las veredas, seguirá funcionando. Si los cortes llegan a ser totales, como en calle San Lorenzo, va a ser drástico para los comercios, nos van a matar. Los locales de aquí pagan una fortuna por los alquileres. Por eso hay esperanzas sobre lo que pase en la reunión”, comentó Carlos, de 49 años, empleado de la Casa del Pescador, como parte del sondeo que hizo Diario UNO por la vía que conecta Belgrano con Boulogne Sur Mer.
“Va a complicar el negocio si tardan mucho. Bajará el paso de clientes. Si tardan un mes por cuadra y lo hacen por partes va a afectar poco, y eso sería lo mejor”, acotó Iván Baigorri, empleado de un quiosco de la zona.
Así, va tomando forma el proceso que arrancará en abril, tal como reveló ayer este diario, y que se extenderá por un plazo de 210 días, según señala la licitación.
Frente a esto, las opiniones son divergentes entre los propietarios y vendedores de la avenida, aunque todos coinciden en la importancia del encuentro de esta jornada, porque allí se pondrán en claro muchos puntos que aún no conocen los vecinos y vendedores.
“Estamos asustados porque si se demoran los cuatro meses que se demoraron en calle San Lorenzo, estamos muertos. Nos fundimos, tenemos 200 lucas de gasto fijo por mes. Si cumplen con lo que parece van a prometer, que son 40 días, sería fantástico. La cantidad de familias que trabajan en esta calle es tremenda. Es un esfuerzo que tenemos que hacer entre todos”, dijo Hugo, de 38 años, uno de los dueños de Wooden, restorán-whisky & cocktails.
Un poco más escéptica se mostró Josefina Ferreyra, encargada de El Mercadito, quien afirmó: “Es un trastorno el tema de las obras. Veremos qué nos dicen sobre los cambios, pero yo no soy muy simpatizante de la decisión”.
En la vereda opuesta, literalmente, se expresó Maximina Ramal, propietaria de Nuestro Patio, un negocio de indumentaria. “Me parece muy bien lo de la iluminación para darle más seguridad al lugar. Con el tema del estacionamiento voy a sugerir que no permitan estacionar de los dos lados y lo hagan en uno a 75°, como en la plaza Independencia. Así entraría el doble de autos”.
En sintonía con Ramal, Cintia Guajardo, de 27 años y empleada de REX, dijo: “Me parece bien, nos citaron para dar nuestra opinión. Las calles y veredas necesitan una mejora. Y la iluminación también es importante. Tenemos cosas que decir, por eso vamos a ir mañana (por hoy)”.

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